Ecco il finale:
Acto segundo:
Cuadro primero.
Sala de música en la casa de Don Bartolo.
El vejete

sospecha

sobre el falso militar. Llega el conde,

saludando educadamente, y disfrazado de nuevo

, ahora de profesor de música y diciendo ser Don Alonso, discípulo de Don Basilio, quien, enfermo, lo manda sustituyéndolo. Don Bartolo desconfía. Para disipar las dudas, el conde le enseña un mensajito

de Rosina, fingiéndolo dirigido al conde. Le aconseja

al tutor que le diga a la muchacha que el conde lo mostró a una de sus amantes a manera de burla…la calumnia.... Don Bartolo se convence y hace venir

a Rosina. Mientras el viejo se adormece

, los dos enamorados inician la supuesta lección

de música, aunque el tutor también pide su oportunidad

. Llega Figaro para afeitar

a Don Bartolo y logra quitarle la llave del balcón de Rosina, por donde los amantes podrán huir esa noche. Entra Don Basilio y está a punto de descubrir la verdad, pero gracias una bolsa

de dinero le convence de que se haga pasar por enfermo y se pire. Don Bartolo se da cuenta

de la farsa y todos huyen. Él mismo montará guardia

en la puerta de la casa. La criada Berta no pierde la ocasión de hacer su comentario

acerca de los sucesos.
Acto segundo:
Cuadro segundo.
Don Bartolo envía urgentemente

a Don Basilio a que busque un notario

para celebrar la boda

con Rosina. Le muestra a Rosina la carta

que le ha dado Lindoro, la convence de que el joven no la ama y que, en realidad, es un mediador entre ella y el conde. La joven se hunde

y confiesa el plan de fuga. Don Bartolo va a buscar

a los guardias. Estalla una tormenta

y por la ventana entran

Figaro y Lindoro, quien le explica todo a Rosina y recupera su

amor. Los enamorados preparan la huída

, pero la escalera preparada para la fuga ha desaparecido. Entra Don Basilio con el notario, al que Figaro presenta a los jóvenes como el matrimonio que deberá consumarse

. Gracias al regalo de un anillo

y a otras amenazas, Don Basilio se convence

una vez más. Llega, al fin, Don Bartolo con los guardias

y el juego llega a su fin: el tutor se desespera e inmediatamente se resigna, pues le regalan la dote de Rosina. Todos terminan contentos

…al menos de momento

, pero eso será en otra ópera