He vuelto a escuchar esa interpretación de Bernstein de la Novena de Bruckner, picado por la curiosidad de los comentarios suscitados, y también para poder aportar una opinión más fundamentada… Hace unos días la defendí, avisando que hacía años que no pasaba por ella.
La impresión general que me ha dejado es la de una interpretación en la que hay mucho del último Bernstein (virtudes y defectos) y poco o nada de Bruckner.
El primer tema del primer movimiento es impecable, pero ya en el segundo, lírico, el fraseo es llevado al límite, como dice Gino, Bernstein rompe la frase, y empiezan las fluctuaciones de tempo que se mantienen durante todo el movimiento, a veces al borde del capricho. Los climax son de una resolución imponente, típicos de Bernstein, pero no dejan un sentimiento de elevación; al contrario, parecen la liberación de una fuerte tensión dionisiaca, ajena al espíritu de Bruckner, y a la que Bernstein se entrega sin ningún pudor… El Scherzo es contundente, pero tan lento.. que es verdad, no golpea…
Sin embargo, el Adagio me ha convencido por su tono mahleriano. No está libre de algunos “caprichos” o “excesos”, pero en sus manos suena muy cercano al adagio de la Novena de Mahler; incluso en el climax, la Décima hace algún guiño. Lo cual me parece una conexión acertada e interesante, también apuntada por Mister Scorpio.
En definitiva, versión rebuscada y personalísima, con un sonido de una belleza a ratos lujuriante, para nada desprovista de interés para los admiradores de Bernstein, entre los que me cuento, pero eso sí, alejada de Bruckner.
Saludos cordiales a todos
