mariodelmonaco escribió:
Raúl Lanza escribió:
Domingo es un Don Álvaro de oro: tiene el caudal y empuje suficiente
completamente de acuerdo. Además aquí está colosal.
Raúl Lanza escribió:
y esquiva en todo momento el perfil veristoide de Corelli
"perfil veristoide"...eso es cantar con "algo" de sentimiento?? que horrible, no?
Raúl Lanza escribió:
y los berridos extradecibélicos de del Monaco.
Con todos mis respetos, esto es una falta de respeto hacia una de las carreras más importantes del siglo XX. ( le guste o no le guste).. (ojo! igual con la carrera de domingo)
Raúl Lanza escribió:
La única competencia le puede venir por parte de Bergonzi.
Cuando nos daremos cuenta, de que el arte, y la ópera como máximo exponente (para nosotros), no es una competición...y que todo cantante tiene todo el derecho del mundo a dsrle forma a un personaje con su personalidad???
Vale, de acuerdo. Cada artista aplica parte de su personalidad a los roles que interpreta, pero no es menos cierto que nos puede gustar más o menos esta personalización, y de ahí las diferentes opiniones, todas ellas totalmente respetables y respetadas. Y por ello, yo, amante de la sutileza y la discreción del ejecutante de la partitura (lo más importante de una ópera), suelo dar mi opinión y criticar cuando
Pavarotti levantaba los brazos y ponía cara de orgasmo después de un aria, cuando
Corelli acaba otras arias tirándose desesperadamente al suelo o sollozando, o cuando
del Monaco confunde una
F de forte con
FFFFFFFFFFFFFF... Pero yo respeto cualquier opinión igualmente.
Respecto a
del Monaco, no me parece que le esté faltando al respeto al dar esa opinión. Si a la gente le gusta, pues me parece perfecto, no se lo voy a debatir. Actualmente está el caso de
Franco Farina, otra voz enorme pero proyectada con altavoz y nada de sutileza, y todo el mundo le pone verde. Entonces, ¿por qué no se puede hacer lo mismo con las vacas sagradas?