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Estoy de acuerdo contigo Zelenka, respecto a tu respuesta sobre mi comentario de los inmigrantes italianos. No puedo contestar a tu pregunta sobre si esta gente veía ópera alemana porque, por aquel tiempo, no asistía al Colón cuando ponían en escena óperas alemanas. No me gustaba la ópera alemana, las consideraba muy largas y pesadas, luego mi gusto evolucionó.
Si, es cierto, tales inmigrantes asistìan a espectáculos que referían a su cultura, pero estos espectáculos no eran estrictamente verdianos. Recuerdo lejanamente funciones de Fausto de Gounod o Carmen de Bizet, además de otras obras francesas o italianas, no verdianas (Guillermo Tell, por ejemplo), en la que estaba rodeado por esos mismos inmigrantes.
Amaban la ópera, por sobre todas las cosas.
Creo que, por aquellos tiempos, de haber concurrido a los ciclos de Wagner del Colón, me los hubiera encontrado, pero dado que no fui testigo de ello, no puedo asegurar nada al respecto.
Por otro lado, es estrictamente cierto lo que tu afirmas respecto a que las reposiciones sólo toman en consideración, y hasta el hartazgo, las 10 a 15 óperas de referencia, ignorando el resto.
Por ejemplo cito, que dos preciosas óperas de Berlioz, como La Condenación de Fausto y Benvenuto Cellini, no recuerdo si habrán sido puestas en escena en algún escenario de la Argentina. Honestamente, no puedo afirmarlo con seguridad, pero hasta donde yo se ....
Respecto a los ecuatorianos, no conozco Quito, pero en los ciclos del Teatro Avenida de Buenos Aires han formado parte de los elencos algunos ecuatorianos de variada calidad. Esto es, en Ecuador también se enseña el "bell canto" (lógicamente me imagino destinado a una selecta minoría).
Pregunta a los amigos mexicanos. ¿De que nacionalidad son esos dos monumentos de tenores de la actualidad, llamados Ramón Vargas y Rolando Villazón?.
Comparto la opinión que prácticamente no hay jóvenes que gusten de la música clásica o la ópera en latinoamérica (en general y sin hacer referencia a un País en particular, porque las realidades no son iguales en todas partes), y que tales jóvenes, preferentemente, se inclinan por la música popular.
Y, bueno, ..., la música popular ayuda mucho a encontrar parejita, ... y los/las cantantes populares son muy guapos/as, ... además todos mis amigos van a sus recitales .... y en consecuencia yo que soy adolescente o joven no puedo quedar al margen de las nuevas ondas, ... tengo que obligadamente seguir "la onda" para no quedar como un idiota y ...
Pero trascurridos treinta años, y habiendo evolucionado el gusto por las cosas, y sobre todo por el arte (¿cuántos jóvenes concurren hoy en día a las exposiciones de pintura o esculturas?), las preferencias seguramente cambiarán, siempre y cuando hayan tenido la oportunidad de QUE LES EXPLIQUEN COMO PODER APRECIAR otras proposiciones más complejas.
Con mis hijos pasó eso.
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