Wozzeck escribió:
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¿donde están, preguntome, las encendidas campañas de uno y otro bando...?
Por una parte en el fondo creemos que Don Giovanni no necesita campañas, que salvo anomalía, lo suyo es que arrase a cualquier otra ópera. El duelo Die Zauberflöte - Tosca era percibido como de más riesgo, pero con Don Giovanni la cosa cambia. El lema de la pancarta que has escogido, "Si Dios quiere competir que lo haga solo", lo define muy bien.
Además, sucede una cosa. Obviamente, como soy mozartiano mi comentario será juzgado como sesgado. Pero el caso es que -y seguramente otros mozartianos compartirán mi opinión- psicológicamente cuesta mucho poner a Don Giovanni en plano de igualdad con La Traviata. La Traviata es una ópera deliciosa, verdaderamente soberbia. Pero Don Giovanni es
otra cosa, no es ya solo una ópera a la que uno se acerque para disfrutar, sino que por la abrumadora complejidad de su arquitectura musical y por su simpar belleza se convierte en una experiencia personal. En cierto sentido, uno tiene que
enfrentarse a esta obra, que proporciona un tremendo placer pero también exige un trabajo personal intenso. Supongo que eso sucede con los grandes genios. Uno no puede tomar el Quijote alegremente y al finalizar su lectura seguir siendo el mismo que cuando abrió la primera página, ni ver el teatro de Shakespeare de forma gratuita para la mente. Cuando un melómano pasa por Don Giovanni -quizá esto es aplicable a todas las óperas del Mozart maduro-, hay un inevitable trabajo interno, y tu percepción de la música y lo que exiges de ella cambia irremisiblemente para el resto de tu vida.
Yo pasé por esa experiencia durante los seis meses que llevé Don Giovanni en el walkman y realmente no soy capaz de tomarme en serio, en este contexto de mundial, los eslóganes futbolísticos a favor de la ópera que sea rival de turno de DG. Pero bueno, al fin y al cabo esto es divertimento, de hecho muy afortunado , en que compartimos una pasión común, así que sigamos disfrutando de ello.