Buenas noches a tod@s.
No voy a comparar lo visto y escuchado esta tarde con lo escuchado por radio ayer noche, ni tan siquiera con lo del primer día.
En el Liceu hoy, a pesar de que muchos no lo querrán reconocer había una necesidad de hacer un éxito a la pareja protagonista, para de esta manera cargarse a los de ayer. Absurdo pero palpable.
No hacía ninguna falta optar por estas tácticas enfermizas, la pareja Armiliato-Dessì se bastan solitos para sacar una función adelante y si és del período post verdiano/verista, aún más, son especialistas, es el repertorio que mejor les va.
A Armiliato le conocemos esa tendencia a hacer los actos iniciales un tanto distantes para ir creciéndose a lo largo de la representación, terminando en matatore total. Hoy ha empezado casi matatore desde "Un dì all'azzurro spazio". La voz no es bella, pero el canto, si. Para mí, ya hemos llegado donde yo quería, al canto, al fraseo, a la técnica, a las medias voces, a los agudos claros, potentes y mantenidos.
La Dessì tiene la voz para la Maddalena, pero tiene también la belleza física y vocal. Su centro es portentoso y su zona aguda, muy bien trabajada, no presenta ni los sonidos feos de otras veces ni los problemas exhibidos en otras ocasiones. Tan solo la zona grave resulta un tanto débil y con la "ayuda" de Steinberg aún más.
Michaels-Moore está mejor que en su Enrico del año pasado, pero para eso no hacían falta grandes esfuerzos. Le va mejor el Carlo Gerard, pero no saca partido de sus medios potentes. Es cansino y monótono.
La Cortez, como "premio" le han dado a parte de la Condesa la Madelon, con lo cual nos han estafado el lujo de la Mishura y nos han obsequiado con doble ración de decadencia, aunque si tengo que decir la verdad, en la Madelon ha estado menos mal que con su inenarrable Condesa. El resto igual entre o correcto e inaudible.
Exitazo final y aplausos, merecidísimos, aunque un poco forzados después de las arias del tercer y cuarto acto de Chénier. Después de la Mamma Morta el Liceu se ha venido abajo y después del Nemico della Patria, "Nulla, silenzio". Aunque Pinchas estaba un poco Pincha Huevos y no quería parar su sinfonía.
La producción vista de frente aún resulta más fea, ridícula e insoportable.
Bona nit