 |
| Neno |
 |
Registrado: 25 Oct 2004 10:04 Mensajes: 12080 Ubicación: Reubicándome
|
LA DAMA DE PICAS. RADIONOVELA
CAPÍTULO II: TRI KARTI
Si recordáis, habíamos dejado al final del capítulo I a Hermann explicando a Tomsky su enamoramiento...un enamoramiento feroz, radical, apasionado, loco...ruso, en una palabra.
Hermann-tomsky
TOMSKY ¿Seguro que ella no se ha fijado en ti? ¡Apuesto a que está enamorada y languidece por ti!
HERMANN Si abandonara la última esperanza, mi corazón no podría soportar semejante tormento. Ves: vivo... sufro... pero, desde el terrible instante en que sepa que ella no me ha sido destinada, no me quedará más que una cosa por hacer.
TOMSKY ¿Qué?
HERMANN ¡Morir!
En medio de esta desesperación, llega el príncipe Yeletsky con la noticia de que se va a casar. Hermann se siente aún más desolado ("todos menos yo tienen razones para estar felices!").
Entrada de Yeletsky
CHEKALINSKI ¿Podemos felicitarte?
SOURINE Parece que te has prometido.
ELETSKY Sí señores, voy a casarme. Un ángel radiante ha consentido unir para siempre nuestros destinos.
CHEKALINSKI ¡Bien, enhorabuena!
SOURINE ¡Me alegro de todo corazón! ¡Sed felices, príncipe!
TOMSKY ¡Eletsky, te felicito!
ELETSKY Os lo agradezco, amigos míos. ¡Día feliz, te bendigo, todo parece unirse para estar al unísono con mi felicidad! Por todas partes se refleja la felicidad de una existencia paradisíaca! Todo sonríe, todo brilla.
HERMANN ¡Día nefasto, yo te maldigo! Se diría que todo se ha unido para ponerme obstáculos. ¡La alegría se manifiesta por todas partes salvo en mi espíritu enfermo! Todo sonríe, todo brilla.
ELETSKY ¡Mi corazón palpita por la felicidad de vivir prometiéndome alegrías celestiales! ¡Qué día tan feliz! ¡Sé, pues, bendecido!
HERMANN Mientras mi corazón es atormentado por una honda amargura, que no presagia para mí más que sufrimientos.
Yeletsky está interpretado en esta grabación por Pavel Lisitsian, nuestro futuro cantante dle mes de agosto. Amigos, qué voz! qué canto! rendíos ya!
Hermann le pregunta a Yeletsky quién es su prometida. ÉL dice: "ahí viene"...y Hermann descubre que su prometida es LISA, la mujer a la que él ama, la mujer que lo ha vuelto loco, quien aparece acompañada de su tía, una siniestra condesa...
Quinteto
Se forma un hermosísimo quinteto, en el que los personajes dejan entrever sus conflictos: el miedo de Lisa, quien reconoce a Hermann como ese hombre taciturno que siempre la observa, la pasión desesperada de Hermann, la alegría de Yeletsky, la tensión de Tomsky, el desprecio de la condesa...todo eso en sólo un minuto!
LISA, CONDESA ¡Tengo miedo, él está de nuevo ante mí! ¡Ese desconocido misterioso y sombrío!
LISA En sus ojos, un reproche mudo ha reemplazado al fuego de la locura y de la pasión ardiente. ¿Quién es? ¿Por qué me persigue? ¡Tengo miedo, tengo miedo! Es como si yo estuviera bajo la influencia de la luz maléfica de su mirada. ¡Tengo miedo, tengo miedo!
CONDESA ¡Como un espectro fatal poseído por alguna pasión salvaje! ¿Qué busca persiguiéndome? ¿Por qué está de nuevo delante de mí? ¡Tengo miedo! Es como si estuviera bajo la influencia de la luz maléfica de su mirada. ¡Tengo miedo, tengo miedo!
HERMANN ¡Tengo miedo! Delante de mí aparece de nuevo, como un espectro fatal, la horrible vieja. En sus ojos terroríficos, leo una condena inexplicable. ¿Qué quiere? ¡Qué espera de mí? ¡Creo estar bajo la influencia de la luz maléfica de su mirada! ¿Quién es? ¡Tengo miedo, tengo miedo! ¡Tengo miedo!
ELETSKY ¡Tengo miedo!... ¡Dios mío, ella está turbada! ¿De dónde viene esta extraña angustia? Mi corazón se oprime. Veo en sus ojos un terror de muerte. A la claridad han sucedido, de repente, las nubes. ¿Qué tiene ella? No me mira. ¡Oh, tengo miedo, como si sintiera la aproximación de una desgracia!
TOMSKY ¡Es de ella de quien él hablaba! ¡Cómo le ha turbado la noticia! ¡En sus ojos, veo, un temor mudo! Ha reemplazado el fuego de una loca pasión. ¿Pero ella?... ¿Qué tiene? ¡Qué pálida está! ¡Ah, tengo miedo por ella!
La tragedia se masca, amigos...Yeletsky se va, no sin antes expresar sus sentimientos de amor y pasión, recibiendo una siniestra contestación de Hermann:
Yeletsky-Hermann
ELETSKY (A Lisa) La dulzura serena del cielo, la primavera, el dulce susurro del viento, la alegría, los deseos de mis amigos, todo os promete largos años de felicidad.
HERMANN ¡Alégrate, amigo mío! Has olvidado que la tormenta puede estallar en pleno día. Que el Creador ha dado lágrimas a la alegría y el rayo al cielo.
Impresionante Lisitsian en su brevísima intervención: pleno de pasión, de vida desbordante...quién se resistiría a semejante declaración de amor. Muy bien Nelepp es su siniestra réplica.
Cuando tanto Yeletsky como la condesa y Lisa se han ido, Tomsky se decide a contarle a los presentes la historia de la condesa, esa vieja extraña que todo el mundo odia y a la que apodan LA DAMA DE PICAS...atentos a este momento porque es el punto esencial de la obra! QUién es esa mujer? por qué la llaman la dama de picas?
TRI KARTI
TOMSKY ¡Entonces, escuchadme!... Hace ya mucho tiempo, en París, la Condesa era una auténtica belleza. Toda la juventud perdía la cabeza por ella y la llamaban la Venus Moscovita. El conde de Saint-Germain, entre otros, que era entonces un apuesto joven, estaba inflamado por ella. Pero sus suspiros quedaban sin efecto: la bella se pasaba las noches enteras jugando y ella prefería el Faraón, al amor. Un día, en Versalles, en el Juego de la Reina, la Venus Moscovita acababa de perderlo todo. Entre los invitados se encontraba el conde de Saint-Germain asistiendo al juego, él la oyó murmurar en el frenesí del juego: "¡Oh, Dios mío, si pudiera recuperarlo todo, si tan sólo tuviera aún con qué apostar sobre tres cartas, tres cartas, tres cartas!"... El Conde, aprovechando el momento en que ella había dejado la sala llena de gente y estaba, apartada, sentada en silencio, murmura dulcemente en su oído estas palabras más dulces que la música de Mozart: "Condesa, al precio de una cita si lo desea, yo quiero indicarle tres cartas, tres cartas, tres cartas"... La Condesa se enfada: "¿Cómo se atreve?"... Pero el Conde no era un cobarde y cuando al día siguiente, la Condesa, se presenta de nuevo, sin un centavo, al Juego de la Reina, ella conocía ya las tres cartas. Sin dudar, apuesta sobre las tres cartas y recupera todos sus bienes, pero... ¡A qué precio! Un día, ella reveló estas cartas a su marido, en otra ocasión, un joven galán las supo, pero la misma noche, tan pronto como ella se quedó sola, apareció un espectro y le dijo amenazador: "Morirás la tercera vez que lo digas, será a alguien que ardiendo de amor, te forzará a que le reveles las tres cartas"
Impresionante Ivanov en este racconto, como muy bien ha dicho Gino en un mensaje anterior. Ivanov era el barítono del Bolshoi que se encargaba de los papeles "dramáticos" (entre otros, un magnífico Rigoletto junto a Kozlovsky que haría palidecer de envidia a muchos barítonos "occidentales" más conocidos), mientras que Lisitsian se encargaba de los "líricos". Su atención al texto es total, su modo de "contar" la historia es expresivísima...insuperada interpretación de este fundamental momento de la obra, en mi opinión
Los presentes se quedan impresionados, sobre todo Hermann, a quien la historia le produce una honda impresión, casi enfermiza...CHEKALINSKI se burla de él y le dice: "oye, pues no sería un mal modo de que consiguieses dinero, no Hermann?". Estalla una tormenta y todos huyen a guarecerse. Todos menos Hermann, quien se queda allí, pensando, alucinado.
Arioso de la tormenta
GERMÁN ¡Morirás cuando el tercero que, ardiendo de un amor apasionado, venga para forzarte a revelar las tres cartas! ¡Ah, qué hacer! Incluso si pudiera conocerlas, ahora todo está perdido, estoy solo!... ¡La tormenta no me da miedo, dentro de mí las pasiones se han desencadenado con tal fuerza que este rayo en comparación no es nada! ¡No, Príncipe, mientras yo viva, ella no será tuya! ¡Aún no sé cómo, pero te la quitaré! Trueno, rayo, viento... Sois testigos de mi solemne juramento. ¡Ella será para mí, para mí sólo, O de lo contrario, moriré!
La tormenta -que, si os fijáis, ya había sido anunciada en la orquesta hacía tiempo- estalla. Es el famoso "arioso de la tormenta"...Hermann da rienda suelta a su delirio...cómo conseguir a Lisa? cómo conseguir dinero? Nelepp muestra magníficamente esta tensión interior que se resuelve en una invocación telúrica brutal...atención a la valiente subida al agudo, muy sólida (1:28 ) y a la tensísima recreación orquestal, de una oscuridad muy apropiada para el momento. Una versión que, aun pareciendo no muy meritoria, resplandece si la comparamos con otras (y si tenemos en cuenta lo dificultoso de la página, en apariencia sencilla).
Comparémoslo por ejemplo, con otra interpretación: la del tenor Zurab Andshaparidze, a quien se ha denominado (un tanto inapropiadamente) como el "Mario del Mónaco ruso", grabación de 1967.
Andshaparidze
Efectivamente, la versión de Andshaparidze es vocalmente más poderosa, pero también menos matizada y su agudo está asfixiado.
Comparémosla también con la de Nikander Khanaev, grabación de 1940...Khanaev (un estupendo actor, por cierto) está en el punto medio entre la sutileza de Nelepp y la brutalidad de Andshaparidze y consigue una interpretación muy lograda, aunque su material vocal es bastante deficiente (una voz en absoluto hermosa) y el agudo no era su fuerte. Pero sabe darle fuerza a la interpretación...
Khanaev
Qué sucederá ahora?? Qué va a hacer Hermann en su desesperación?? Permanezcan atentos a sus pantallas...
Última edición por El idiota el 23 Jul 2007 17:34, editado 1 vez en total
|
|