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Antes de que el Idi cuelgue la guerra, y apremiada por las multitudes ansiosas por leer más comentarios sobre esta ópera, continúo.
Escena 5:
Esta es la de Anatol y su amigote antes del "secuestro" de Natalia. La otra cara del libertino: ya no es el meloso que seduce a una chica con valsecitos. Si quieren, pueden encontrar reminiscencias de Pedro y el lobo, o sea, aquí vienen los lobos (aunque no podría decirles cuál tema, no tuve tiempo de verificar, estoy segura de que no era el tema simpático de Pedro).
Escena 6:
La orquesta toma el punto de vista de Natalia, es decir, se pone ansiosa con el suspenso de la espera. Sí, la orquesta puede tomar el punto de vista que se le dé la gana, Prokófiev a veces se cruza a la vereda de enfrente y mira con sarcasmo a los personajes, a veces se mete en un personaje.
En el diálogo con Ajrosímova, la descubierta Natalia casi no tiene "melodía" en el sentido clásico de la palabra, es una especie de recitativo entrecortado que reproduce su desesperación histérica.
Pierre tiene un monólogo casi-aria ("Yo la evité"), antes de que entre Natalia, donde se dice a sí mismo (y a la gente que no leyó la novela) su triste situación de enamorado sin chances.
El diálogo entre Natalia y Pierre tampoco llega a hilvanar una melodía, piensen que coherencia, lo que se dice coherencia, es la de los bailes (hasta ahora, después habrá otras situaciones), la de ese mundo que parece sin fisuras y pronto se va a ir a la mismísima. Pero la vida de estos personajes ya se está yendo allá mismo, y no les cuento las que les esperan.
La conmovedora declaración de Pierre es un fragmento heroico, humana y musicalmente heroico (hay que declararse en una situación así, eh), excepto el timidísimo final ultrapiano en el que le dice "me arrodillaría para pedir tu mano y ... tu amor").
Casi no debe escucharse y -de hecho- lo trágico del asunto es que Natalia no lo escucha (y no solamente porque cantó bajito), totalmente absorbida por su desilusión.
Final de escena a toda orquesta, maestro Idi, siga con la telenovela. Baci,
Maddalena
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