Comentaba ayer lo realmente difícil que es encontrar a un Kurwenal adecuado. Todos los barítonos wagnerianos pueden con el papel, pero esto no significa que tengan la voz perfecta para él. Además es un rol que evoluciona, y mucho: tiene que ser rudo y marcial en el primer acto, mostrar un dolor absoluto en el inicio del tercero, y terminar con una explosión desesperada y un lamento final.
Os dejo con dos cantantes que abordaron el personaje muchas veces, y que no podían ser más antitéticos.
Sawallisch. El Tristán de Wolfgang Wagner sirvió para reunir por primera vez a la pareja Windgassen-Nilsson y para lanzar al estrellato a un jovencito Sawallisch. Hans Hotter abordó por última vez el personaje de Kurwenal, aunque tal como decía Ángel Mayo, más parecía su senescal que su escudero. Eso sí, atención a cómo pronuncia cada frase. El pastor es Hermann Winkler, que durante años cantó papeles menores en Bayreuth.
Escena del pastor Sawallisch 1957
Jochum. El Tristán de Jochum en Bayreuth está dominado por la electrizante pareja Vinay-Varnay, y en esta escena tenemos a dos futuros hermanos nibelungos. Gustav Neidlinger, eso sí, consigue cantar Kurwenal sin que nos recuerde mucho a Alberich. El pastor Gerhard Stolze aún estaba "picando piedra" en papeles menores, pero pronto haría el salto hasta convertirse en el gran tenor de carácter de su generación.
Escena del pastor Jochum 1953