La obra de la semana: Firenze è come un albero fiorito
(Aria de Rinuccio, perteneciente a
Gianni Schicci, tercera parte de “Il Trittico”, de
Giacomo Puccini).
SEGUNDA ENTREGA: LIBRETO. COMENTARIOS EXTRACTADOS DE LA OBRA DE MOSCO CARNER REFERIDOS AL INFIERNO DE DANTE Y A LA LUCHA DE CLASES Y FAMILIAS.
El
libreto completo de Giani Schicci puede encontrarse fácilmente en
la web, y, en particular, el contenido referido a nuestro fragmento es el siguiente:
¡Estáis equivocados!
¡Es sagaz!...Astuto...
Conoce todos los resquicios
de las leyes y códigos.
¡Un bribón!...¡Un bromista!...
¿Hay una broma nueva, rara?
¡Es Gianni Schicchi quien la inventa!
¡Sus ojos pequeños
iluminan de risa su extraño rostro,
sombreando su gran narizota
¡que parece un torreón!
¿Viene del campo? ¡Pues Bien! ¿Qué os digo?
¡Ya basta de prejuicios ridículos!
Florencia es como un árbol florido;
en la plaza de La Señoría tiene el tronco y la copa,
pero las raíces que aportan la fuerza,
¡vienen de los hermosos valles!
¡Así puede germinar Florencia hacia las estrellas,
así se levantan sus palacios de sólidas torres!
El Arno, antes de morir en el mar,
canta al besar la plaza de la Santa Cruz
y su canto, es tan dulce y sonoro,
¡que a él se unen todas las aves a coro!
¡Las artes y las ciencias se unen
para hacer más rica y espléndida a Florencia!
¡Y desde el castillo del Valle d'Elsa
que venga Arnolfo a hacer la torre más bella!
¡Y vengan Giotto, desde el Mugel boscoso;
y los Médicis, comerciantes valerosos!
¡Basta con los prejuicios ridículos!
¡Vivan los advenedizos, como Gianni Schicchi!
(El original en italiano nos lo ha proporcionado DG más arriba).
Comentarios sobre Gianni Schicchi extractado de: "PUCCINI" DE MOSCO CARNER:
A elegir en el Infierno del Dante el episodio referido a Gianni Schicchi, Forzano (¿o Puccini?) escogió un tema cuya éxito en escena, si se lo manejaba con destreza, era una conclusión establecida de antemano.
Nos aseguran los psicólogos que la alegría maliciosa representa la más profunda alegría humana; de aquí nuestro regocijo sin trabas ante comedias referidas a las esperanzas y temores de herederos intrigantes que, pese a sus ingeniosas estratagemas, terminan burlados por un testador adinerado o supuestamente adinerado. Este constituyó uno de los temas favoritos de la commedia dell'arte, de donde penetró en la ópera cómica; halló uno de sus ilustraciones más brillantes en el mordaz Volpone de Ben Jonson. Para citar casos modernos, hay una comedia de Zola poco conocida, pero vivaz, Les Héritiers Rabourdin, y la sardónica Marcha fúnebre para una tía rica, de Lord Berner, para piano.
La de Gianni Schicchi de Puccini sigue siendo, hasta ahora, la utilización más eficaz de este tema en la escena operística.
El episodio a partir del cual se desarrolló el argumento se encuentra en el
Canto XXX del Infierno, donde Dante y su guía Virgilio descienden al Octavo Círculo poblado por los Falsificadores de Palabras, Personas y Monedas. Allí encuentra "dos sombras, desnudas, pálidas, enajenadas, que corren como un cerdo en celo escapado de la pocilga, mordiendo y atacando a todos los demás". La primera sombra es la de Myrrha, hija del rey de Chipre, quien al concebir una pasión incestuosa por su padre, logró su objetivo disfrazada y con un nombre falso; su castigo fue ser transformada en mirto. La segunda sobra "cayó encima de Capocchio, tomándole el cogote entre los dientes y arrastrándolo inerte, de modo que su vientre rozaba y se raspaba contra el áspero suelo de roca". Virgilio explica a Dante:
"Ese demente es Gianni Schicchi,
y rabioso va mordiendo a los demás".
El crimen de Schicchi era que:
Para obtener la "Reina del Establo",
hízose pasar por Buoso Donati,
haciendo testamento y legalizándolo”.
Gianni Schicchi fue un personaje histórico que cometió realmente el delito por el cual Dante lo colocó en su "Infierno", inmortalizándolo así. Continúa el relato diciendo que, cuando murió el rico Buoso Donati, su hijo Simone quedó obsesionado por el temor de que su padre hubiese dejado a la Iglesia parte de la propiedad que había obtenido de manera deshonesta, a fin de expiar su crimen. (Un comentarista de Dante sugiere que Simone fue acusado más tarde de haber causado la muerte de su padre.) Antes de revelar la muerte de su padre, Simone consultó con un tal Gianni Schicchi, un florentino de la familia Cavalcanti, quien tenía fama de imitador ingenioso. Schicchi ofreció personificar a Buoso moribundo y dictar un testamento según los deseos de Simone, por lo cual fue recompensado con una hermosa yegua, la "Donna della Torma" (reina del establo) a la que se refiere Dante. Según otra versión, Schicchi se legó a sí mismo la yegua, además de una cuantiosa suma. Esta es la versión adoptada por Puccini.
Se afirma que, al relegar a Gianni Schicchi entre las Almas de los Condenados y aplicarle así un castigo póstumo por sus fechorías, el poeta estuvo inspirado por una animosidad personal. Gemma, la esposa de Dante, era una Donati, la familia a la cual había burlado el pícaro. Además, Schicchi pertenecía a la clase campesina, una clase despreciada por Dante, quien era descendiente de una familia güelfa que se jactaba de su pura sangre florentina. Lo cierto es que, en varias partes de la Divina Comedia, el poeta expresa su desprecio por los contadini (campesinos) y la nueva casta de personas que estaban invadiendo a la aristocrática Florencia desde la campiña circundante. De este modo, en el Canto XVI del Infierno, se encuentra con las sombras de tres nobles florentinos que le piden noticias de su ciudad natal. Replica el poeta:
”Un exceso de hombre incultos y ganancias rápidamente obtenidas
proliferaron en ti con arrogancia, en verdad,
¡Oh Florencia!, hasta que gritas ahora mismo de dolor”.
Como avanzaba Pertile en su presentación (casualidades de la vida, se ha referido sin él saberlo a mi obra de la semana),
en su libreto, Forzano ha utilizado con gracia este antagonismo de clase haciendo que los patricios Donati desprecien al advenedizo campesino Schicchi; no obstante, las simpatías tanto del libretista como del compositor estaban plenamente con el "partido democrático", representado por Schicchi y el joven Rinuccio, quien, pese a ser también un Donati, pertenece a la joven generación y apoya las ideas liberales y el progreso social. De manera significativa, es Rinuccio quien canta el aria alabando a Florencia, a su "nueva raza y a Gianni Schicchi".
Es cierto; Schicchi es un pícaro, pero un pícaro encantador, que atrae nuestra simpatía porque nos hace reír como su más famoso primo del norte, Till Eulenspiegel, a quien nos recuerda inevitablemente. En la ópera, Dante, puritano sin humor, recibe una socarrona reprimenda cuando le hace decir a Schicchi, en su última arenga al público: "Por esta triquiñuela mía he sido condenado al Infierno. ¡Así sea! Pero si, con permiso del gran padre Dante, habéis disfrutado esta noche, ¡me concederéis circunstancias atenuantes!". Forzano aludió también a un capítulo de la historia política florentina. En la escena donde Schicchi advierte a los herederos de Donati sobre el espantoso castigo que espera a quien falsifica un testamento y a quienes lo incitan, él canta "Mendigaré como un gibelino". Esta es una referencia a la prolongada guerra entre los partidos de los güelfos y los gibelinos, que partió en dos prácticamente a toda la Italia medieval y que, en cuanto concierne a Florencia, finalizó en 1267 con la expulsión de los gibelinos (más información sobre el tema, en la presentación de Pertile).
Cabe admitir que el desconocimiento del trasfondo social e histórico del argumento no es obstáculo para que disfrutemos plenamente de esta ópera, pero el conocerlo nos permite advertir con cuánta fidelidad refleja el libreto el espíritu de la Florencia medieval y parece infundir una nueva dimensión a la comedia. Así como puede decirse que la ópera cómica de Wagner, Los maestros cantores, es la más alemana en su espíritu,
la de Puccini es la más italiana entre las suyas, y merece el epíteto de "nacional". No sólo porque su verdadera heroína es la Florencia medieval, sino también porque su argumento, sus personajes y su música brotan de puro suelo nativo: commedia dell'arte y ópera cómica, las dos grandes ramas del árbol del humor italiano.

Segunda audición:
Firenze è come un albero fiorito por Juan Diego Flórez (Facilitada amablemente por Werther):
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NOTA: Mañana, tercera entrega:
Firenze è come un albero fiorito: Un homenaje a la ciudad, y más audiciones...