La Nación, 25-04-2007 escribió:
Ahora, régisseur
Nuevo desafío para el tenor José Cura
El cantante y director rosarino hará la régie de Un ballo in maschera , de Verdi
LONDRES (EFE).- La dirección escénica de la ópera Un ballo in maschera , de Giuseppe Verdi, es el nuevo desafío que se ha propuesto el tenor argentino residente en España José Cura.
"La haré el año próximo por invitación de la ópera de la ciudad alemana de Colonia", explicó a EFE en su camarín de la Royal Opera House del londinense Covent Garden, donde interpreta estos días el Stiffelio , también de Verdi.
Cura confesó que no le preocupa que algunos piensen que al asumir tareas de dirección escénica esté "escamoteando" su condición de tenor y explica que le interesa ampliar su campo de actividades. " Un ballo in maschera es una ópera que conozco bien pues la he cantado y la he interpretado también al frente de la orquesta. Es una obra muy interesante para experimentar", señaló el músico.
"El hecho de que el tenor [en la ópera de Colonia] sea de color me obligará a adaptar toda la dramaturgia", agregó, refiriéndose al cantante norteamericano Ray M. Wade.
Este mismo año Cura hará, además, también como director escénico, un espectáculo titulado La commedia è finita, en Rijeka (Croacia), basado, según explicó, en la ópera I pagliacci , de Leoncavallo.
En relación con la ópera que ha venido a cantar de nuevo en Londres, Stiffelio , de Giuseppe Verdi, Cura se vio obligado a justificarse frente a algunas de las críticas que se han publicado estos días sobre la producción, la misma con que debutó en Londres en 1995. Las críticas tienen que ver con la extraordinaria potencia vocal de los principales intérpretes, el propio Cura (el pastor protestante Stiffelio), la soprano norteamericana Sondra Radvanovsky (Lina, su esposa adúltera) y el barítono italiano Robert Frontali (el padre de ésta).
La potencia vocal es tal que muchas veces ahoga a la orquesta de la Royal Opera, dirigida en esta ocasión por Mark Elder, e impide una interpretación más matizada.
Lo que ocurre, explica Cura, es que en el primer acto, que se desarrolla en el interior de la casa donde vive la familia del sacerdote, el escenario actúa como una gran caja de resonancia, amplificando las voces.
"Somos completamente conscientes de ello. Es como cantar en la ducha de tu casa. A veces nos falta incluso la referencia de la orquesta. No la escuchamos bien", agregó Cura para explicar, por otro lado, por qué a veces los cantantes parecen ir por su lado.
"En Viena, donde también lo hemos hecho, pues se trata de una coproducción, el hecho de que el foso de la orquesta estuviese más alto ayudaba al equilibrio de conjunto", explicó el tenor.
En el segundo acto, que tiene lugar en el cementerio junto a la iglesia -es decir, ya no en "la caja cerrada" del primero-, el sonido orquestal y vocal parecen encontrar incluso en Londres un mejor equilibrio, el fraseo se hace más claro y se vuelve más fácil entender el italiano original.
Cura, que debutó en el Covent Garden con este mismo papel en 1995, afirmó que desde el punto de vista vocal, él cantaba "con mucha mayor inconsciencia" mientras que hoy lo hace con "mayor prudencia".
Con la experiencia que dan los años (actualmente tiene cuarenta y cinco), Cura dijo entender mejor a Stiffelio, al que califica de "personaje tremendo".
La ópera trata de un pastor protestante que regresa a casa para encontrarse con que su esposa le ha sido infiel con otro hombre: Raffaele di Leuthold (interpretado por el cubano Reinaldo Macías).
Para Cura, pese a que la ópera insinúa el perdón del marido engañado tras la muerte del seductor a manos del padre de la mujer, el pastor ha perdido la fe y no perdona realmente a la adúltera, como hacen los feligreses (el coro).
"Creo que la relación entre Stiffelio y Lina está irremediablemente rota", explicó el tenor, para quien el protagonista es "un personaje torturado, muy negro" y "por eso yo he oscurecido mi voz, para hacer más hosco al personaje".