
Muy graciosos, y tambien los que pusieron en foros anteriores sobre anécdotas graciosas sobre el escenario y que no fueron planeadas, pongan más por favor...
Ya vieron en weblaopera.com las anécdotas operísticas? Algunas están para caerse del palco de las puras carcajadas...
Miren éste por ejemplo:
"Llegaron a las manos...":
Una vez, en cierto programa de la radio, escuché una anécdota bastante curiosa que me hizo reflexionar sobre el nivel que puede alcanzar la rivalidad entre divos (antes como ahora) que, incluso en un ámbito de tan proverbial buen gusto como el operístico, llega a manifestarse hasta en la agresión verbal y física más acerada. Sucedió en una de las primeras representaciones de "Maria Stuarda", obra de ese Donizzetti tan polémico y adorado en su época ( aunque algunos le hayan intentado desacreditar en nuestros días). La obra de por sí ya resultaba escabrosa: el enfrentamiento entre María Estuardo y su prima Isabel I Tudor, diciéndose cosas tremendas, podía crear diversión entre las masas, escándalo entre las damas pías y sudores fríos a los espectadores regios; no es de extrañar que se prohibiera al segundo día de su estreno en Nápoles (donde, por cierto, reinaba Fernando II, descendiente de la Reina Virgen, mira tú por donde). Pues bien: en la representación que nos ocupa, actuaban dos Prime donne rivales: Giuseppina Ronzi como María Stuarda y Anna Delsere como Isabel I. Parece ser que, más que rivalidad, se profesaban auténtico odio. Comenzaron la representación con bastante decencia, pero al llegar a la escena cumbre de la ópera, aquella en que Maria Estuardo se encara con la reina inglesa diciendo: "¡Hija impura de Bolenna! ¿Hablas tú de deshonor? Has mancillado el trono de Inglaterra con tu pie, meretriz impura y obscena, vil bastarda!", la Ronzi escupió la frase con tal sinceridad que aquello se transformó en un "rin" de boxeo. Su contrincante se abalanzó sobre ella, la arrojó al suelo y comenzaron a tirarse de los pelos y a ampliar, generosamente, el contenido del Libretto. Parece que, por fin, lograron separarlas, pero ya no fue posible continuar la función.
Más tarde, entre bastidores, la Ronzi bramaba junto a sus adeptos: "il Maestro (Donizzetti) protege a esa p... de Delsere", a lo cual el aludido, que había estado escuchando, contestó:"Yo no protejo a ninguna de las dos. P... eran las reinas y p... sois vosotras". El buen Gaetano tenía razón: pocas veces se habrá visto una María Stuarda de verismo semejante.
Autor: Prosdocimo

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"¡Quel piccolo finocchio di regista!":
¿Sabéis aquella de una Carmen en la Arena? Érase una de esas producciones tan características del coliseo veronés, toda llena de animalitos, perros, gatos, asnos,... caballos. Ay, caballos, sí, para la escena previa a la corrida. ¿Qué pasó? Pues que uno de los caballos pusóse nerviosillo, decidió que había llegado el día del Grand National, se dijo "¿alguien habló de fosos? Dénme un foso, que yo me lo salto". Y héte aquí que, sin recibir ningún tipo de orden por parte del director de escena, el rocín tomó un poco de carrera, dispuesto a saltar por el foso hasta la platea -ignoro las razones ¿estaría cantando Bocelli?-, pero está visto que no tomó la carrera suficiente. Héte aquí que se quedó corto y cayó ¿lo adivináis/adivinan? Sobre los timbales. Estruendo monumental, carcajadas y cuando por fin se hace el silencio, un susurro, no más, sale de los labios del grandísimo Gianandrea Gavazzeni. Una frase hoy inmortal y conocida por todos los arenómanos: ¡Quel piccolo finocchio di regista! Insulto que queda mejor sin traducir, aunque si insistís, os diré que debe ser algo así como "¡Ese maricón del director de escena!".
La frase, por obra y gracia de la maravillosa acústica del susodicho recinto, oyóse en toda la Arena y el descojono entonces se hizo general.
Autor: Pippo
Miren, igual me voy a seguir copiando cada una de éstas anécdotas, son Buenísimas, a ver si las comentamos, como la ven?