Zelenka escribió:
Pues yo tampoco soy ni cantante ni director de escena, pero soy compositor
Ya sabía yo que lo ibas a terminar diciendo...

...en cuanto te vi aparecer por este hilo ya me dije: "hala, ahora el Zelenka nos suelta lo de que es compositor en Austria y lo mal que le parece que le toquen la partitura"....

...
Yo hablo como oyente de música. Si me trasladasen a una función de Don Giovanni dirigida por el propio Mozart y con todas las indicaciones que él quiso y con los cantantes que él quiso, es posible que no me gustase. O que me gustase menos que otras.
Insisto, la obra se independiza de su autor. A mí qué me importa cómo quiso Wagner que sonase su Parsifal si prefiero otras lecturas, como la de Knappertbusch 1951 en la que se carga toda cuanta indicación existe en la partitura? No se trata de apreciar la música por su fidelidad sino porque active en nosotros "algo". La música no es matemática, es un arte que se re-crea cada vez que se interpreta. Yo no soy el compositor, sino un oyente, por lo que lo único que me importa es que a mí me guste.
Vamos a ver, sobre lo de mejorar la obra...si yo fuese director de orquesta y me viniese un tenor a decirme: "en esta frase voy a hacer una
messa di voce, porque creo que le da variedad al fraseo y, además, voy a emitir el Do4 en
pianissimo porque considero que es un aria muy íntima y encaja mejor con mi concepción del personaje como un ser tímido y enamorado" no le contestaría: "Puccini (o quien fuese) escribió
forte, así que no me venga con pianissimos y la
messa di voce no aparece en la partitura, así que no se me descentre". No. Todo lo contrario, me parecería una interpretación inteligente y, probablemente, aportaría nuevas cosas al personaje y al aria. Vamos, como si le prohibiésemos a Fleta ponerse con las
sfumature porque no vienen en la partitura. Qué importa? Creo que la utilización de recursos técnicos (comedida, nada de alardes innecesarios y calderones
ad nauseam) es positiva y redunda siempre en el bien de la obra. Eso sí, si el cantante es bueno, como apunta Legou...
No hay que tener miedo a la creatividad. La música es un trabajo de equipo, no un hecho genial aislado de un compositor que hay que venerar
per saecula saeculorum. Si hoy, en el 2007, hay un intérprete creativo, inteligente, sensible que quiere interpretar una obra de un modo distinto y lo hace justificadamente, aportando variedad a la obra, una visión más compleja, moderna, interesante...por mí encantado. Compraré entradas para todos sus recitales. Porque yo no voy a ver Don Giovanni para ver el Don Giovanni que Mozart dejó escrito en su partitura y ni un milímetro más allá. Voy a ver una INTERPRETACIÓN de Don Giovanni hecha en el 2007 por gente del 2007.
Señores, los compositores crearon sus obras en un ambiente muy determinado, para un público muy determinado y para unos cantantes muy determinados. Respetémoslo, pero no nos quedemos encerrados en eso.
Por supuesto, hay límites. Y el creador de este hilo sabe muy bien qué se hacía y cómo se interpretaba el repertorio que a él le gusta en los años 50 y 60...
Pero yo, personalmente, le concedo un amplio margen de actuación a los intérpretes, siempre que me aporten algo más que lo que aparece en la partitura. Musicalmente o escénicamente -vamos, que no me veía yo una escenografía original ni harto de vino, con las puestas tan fascinantes que se hacen a día de hoy (aunque en la escena, por favor, no entremos más, o por lo menos no aquí, que ya está muy dado de sí el tema).
Que el Don Giovanni de Furtwängler no es un verdadero Don Giovanni de Mozart? Me importa muy poco. Si es cierto eso, pues reconozco desde ya que ESE Don Giovanni me gusta más que el de Mozart mismo. Quiero escuchar algo que me guste a mí, no algo que le gustase a un compositor que murió hace 200 años (aunque sea el que compuso la obra) Y como no soy compositor ni le debo reverencia a nadie, no me importa decirlo. Soy feliz con mi ignorancia de preferir reinterpretaciones a fidelidades...

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Por último...yo no soy compositor, pero sí escribo (relato y guiones cinematográficos). En el primer caso, recuerdo a una amiga mía explicándome qué había entendido ella de un relato mío bastante críptico. El relato trataba de un herido en una guerra que ve la desolación a su alrededor mientras muere. Ella "veía" un relato sobre una persona que tiene una depresión y el resto de personajes serían distintos aspectos de la propia psique de esa persona. Me pareció fascinante y si fuese una ópera en vez de un relato no me importaría nada que se hiciese una puesta en escena así. De hecho, creo que, así visto, el relato es MEJOR.
En cuanto a guiones cinematográficos. En un par de meses, se estrena un cortometraje sobre guión mío. En el proceso de creación de éste intervinieron muchas personas (como es lógico). Pues bien, a los actores les dije que interpretasen su propia visión del personaje, que no se preocupasen por lo que yo pensase. El resultado fue que uno de los actores (por cierto, uno de los jóvenes actores con más talento de Galicia) creó (sí, sí, he dicho creó) un personaje completamente distinto al que yo había pensado (y al que yo mismo había interpretado en los ensayos). De hecho, creo que de las indicaciones escénicas que yo había marcado (y soy MUY meticuloso con ello) sólo respetó un tercio. Y me encantó descubrir nuevas facetas de algo que yo había escrito. Y me encantó que me argumentase: "mira, donde pones "agacha la cabeza" voy a hacer todo lo contrario...quiero mirarle a la cara, quiero mirarle a los ojos. Mi personaje lo necesita". El personaje que yo creé agachaba la cabeza, pero me encantó verle mirando fijamente a los ojos a su interlocutor, porque aportaba otra complejidad psicológica a la escena.
Bueno, en resumen...todo es discutible en este ámbito y depende mucho de sensibilidades, costumbres etc. Por eso, cada uno que opine lo que quiera. Y yo opino, personalmente, que hay que darle mucho margen a las diversas creatividades que intervienen en una interpretación de ópera: a los cantantes, a los escenógrafos, al director de orquesta...entre todos pueden reinterpretar maravillosamente lo que el compositor ha escrito.
Y si eso se considera que no es la obra que el autor ha escrito, pues me cuidaré de decir: "la obra que crearon Furtwängler, Schwarzkopf, Dermota, Grümmer etc. sobre la base de Don Giovanni de Mozart me encanta"...
Bueno, nada más, he pretendido explicarlo lo mejor que he podido e intentar no polemizar en un tema que es tan subjetivo como éste. Espero que haya quedado clara mi postura y mi respeto a los que no la comparten y prefieren una versión lo más fiel posible a todo lo que la partitura diga. Si a ellos les gusta así, perfecto, el caso es disfrutar de la ópera...

...y yo prefiero hacerlo a mi manera!
Perdón por el mensaje simoniano y saludos matutinos.

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