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Visto el espectáculo, dejo mi crítica sobre el mismo
Realmente lo que ha ofrecido hoy La2 ha sido un espectáculo digno de ver. Digno de ver porque nunca se sabe hasta donde puede llegar la basura que podemos encontrar en el mundo de la ópera. Este montaje es, sin duda, el peor montaje de ópera que he visto en mi vida (y llevo 10 años viendo montajes) Realmente indescriptible.
Ya habíamos hablado de la 'genial' Traviata del señor Dimitri Bertman, y yo decía que montando Clemenza en Mérida lo mejor que podía hacer era dejar las cosas como están...nada más lejos de la realidad
En la entrevista anterior a la función, Bertman hablaba de que se cortarían todos los recitativos 'porque no los compuso Mozart, porque la ópera antes no era teatro y los recitativos implican teatro y porque si no la ópera se nos haría muy larga y nos aburriría' Tal cual, palabras textuales. Ni que decir tiene que la Clemenza es una de las óperas más breves (130 minutos) de cuantas hay, o sea, no veo porqué la gente no va a poder soportar ese tiempo. Pero es que además, el cortar los recitativos implica que la acción no tiene ni pies ni cabeza...Vamos, solo a él se le ocurre. Además, no cortó todos los recitativos, si no que dejó los acompagnatos (¿estos son menos recitativos que los seccos acaso?) No contento con esta poda, cambió algunas arias de lugar y suprimió un coro. Vamos, que la poda fue implacable y sin venir a cuento.
La puesta en escena superó el ridículo: Una gran piscina preside el escenario, y en dicha piscina los personajes juguetean, entran y salen a su gusto. Por alguna extraña razón, los personajes de Sexto y Annio tenían a la cantante (en camisa blanac y faldón negro a la escocesa) y al actor (en camisa blanca, pantalón negro y corbata de lentejuelas), pero ambos (cantante-actor) se intercambiaban los papeles constantemente en los dos casos. Sirva como ejemplo: mientras Vitelia y Sesto (actor) actúan su dúo en el centro del escenario, Tito y Sesto (cantante) están en una esquina haciéndose el amor de una manera más o menos explícita. Por otro lado, Servilia juega con Annio (actor) en la piscina con un barquito de papel como si fueran una madre y su bebé jugando en la bañera de su casa, chapoteándose etc, mientras Annio (cantante) canta en el otro extremo de la escena, con cara compungida.
Cuando Sesto está prendido porque ya se sabe que es culpable del atentado, el Sesto actor aparece medio desvestido y enganchado por los brazos a una barra metálica con señales de haber recibido una paliza, mientras en el terceto ('Se al volto mai ti senti') el Sesto cantante coquetea con Vitelia.
Y un tercer ejemplo de la genialidad de Bertman es la escena final: Tito absuelve a Sesto, se quita los ropajes imperiales y se los coloca a Annio, que pasa así a ser emperador de Roma. El coro, para festejar el final feliz, organiza una especie orgía (gritos incluídos) en la piscina...Y fin.
Esto son solo tres ejemplos, pero se me ocurren muchos más.
A destacar el horrendo vestuario (Annio y Sesto cantantes con faldón negro y camisa blanca; Annio y Sesto actores con camisa blanca con corbata azul centelleante y pantalón negro; Vitelia con traje de lentejuelas; Tito con traje platino, gorra platino y ¡pelo rubio platino de bote!; Publio con un traje a medio camino entre el Gran Inquisidor y el Fraile de 'Don Carlo'...Vamos, lamentable.
En lo vocal, si pasamos por alto de que ninguno de los solistas tenía la técnica necesaria para cantar Mozart (pequeño-gran detalle), las cosas tampoco rodaron especialmente horrendas (¿o será que ante tanta genialidad escénica le resto importancia al aspecto vocal?). Los mejores, pese a que como todos tuvieron problemas, fueron el tenor que daba vida a Tito y la soprano que daba vida a Vitelia. El resto con más pena que gloria. Los coros bastante bien. La orquesta estuvo bien, si no fuera porque las trompas no pararon de desafinar. La dirección del director titular de la compañía, menos mozartiana imposible...
Y lo mejor de todo fue que al final del espectáculo hubo bravos para todos (actores-cantantes, ¿que más daba? por parte de un Teatro absolutamente repleto, y con unas entradas no baratas precisamente) Es decir, o yo me estoy volviendo loco, o ese público no tiene ni idea.
Vamos, me parece que ya he escrito suficiente sobre este asunto, y que ha quedado claro que esta producción del Helikon tiene un suspenso por mi parte: No tanto en lo que a lo vocal se refiere, si no por las 'genialidades' del señor Bertman, que habrá conseguido que mucha gente que haya visto hoy 'La Clemenza di Tito' por primera vez en su vida no se entere de nada y se quede con una mala imagen de esta maravillosa obra. Gracias por nada, señor Bertman.
Y a La2, animarla a que siga así, ofreciendo una ópera cada 5 años y seleccionando el más lamentable espectáculo operístico del panorama español. También a ustedes, gracias por nada.
Solo espero que alguien se ponga las pilas y empiece a emitir por televisión ópera, iba a decir buena ópera, pero visto lo de hoy, diré ópera con un nivel mínimo aceptable, porque la transmisión de hoy, solo fue provechosa para ver el nivel de estupidez al que puede llegar una puesta en ecena, y las consecuencias de hacer una obra de un compositor que no es apropiado a los cantantes de la compañía. ¡Menuda ocasión perdida!
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