Me sorprende que aún a estas alturas os sorprendáis, valga la redundancia, de que lo que dicen los críticos no se parezca a lo que dicen los aficionados

Creo que uno de los problemas principales de la crítica es que se suele hacer, al menos en Oviedo, en función de cómo ha salido la primera función o peor aún, el ensayo general
Sabido es que la ópera es un espectáculo tan variable que puede depender de cien mil cosas, desde cómo haya dormido la noche anterior el tenor a qué ritmo haya decidido llevar ese día el director y si la orquesta decide seguirle o no

Todo puede cambiar, fallar o mejorar: el estado de las voces, problemas de iluminación, utillería... Depende también muchísimo más de lo que la gente piensa de la reacción del público, que suele ser muy fría en la primera representación, repito, al menos en Oviedo y afecta sobremanera el resultado final. Por el contrario la calidez del público de la tercera y cuarta función puede influir positivamente, como pudieron comprobar los que fueron a más de una función del reciente "Viaggio a Reims"

En definitiva, yo desconfío de las críticas por sistema, ya no sólo porque a veces son sospechosas de seguir intereses ajenos a lo que se ve en el espectáculo, sino porque ninguna función es igual a la anterior, ya que, poniéndome terriblemente cursi y filosófica

la música sólo existe en el mismo instante en que se produce.