Hola!
un poco tarde esta vez... he estado desconectadísima
pero ahí voy con mis comentarios sobre el Giulio del Liceu; 29 de julio, última representación y última visita de una ya muy añorada Fantine a este Liceu por esta temporada... queiro mássssssssssssssss
Fue una gran noche y una inmejorable manera d eterminar la temporada.
A mi me encanta el barroco, eso por delante, con esa coloraturas y venga arriba y abajo del pentagrama toda la noche.. soy así... y como no tenemos muchas ocasiones de ver/poir ese tipo de óperas... entiendo que son un poco palos ....cada vez que puedo disfrutar de una es una gran fiesta para mi.
Sobre los cantantes...no voy a descubrir a estas alturas nada de Elena de la Merced o Eva Podles, verdad?
estuvieron ahí dón de yo me las esperaba... fantásticas las dos.
Elena con una Cleo tremendamente pizpireta y Eva profunda y avellutada, trágica y ensoñadora como siempre...qué voz! es que estoy encantada con esta señora ds de que la descubrí.
Lo que más me impactó, por so, fuerin las voces de Tolomeo y Giulio, Jordi Doimènech y Flavio Olivier, respectivamente.
Me diréis ignorante pero como hace poco que estoy en esto den la ópera, aún no había oido esos papeles interpretados por hombres, por contratenor, sino en voz de mujer y..... qué impacto!!!!!!
Chic@s! me quedé absolutamente alucinada con la voz de Flavio! literalmente transportada al barroco y a unos (digamos) semi-castrati (no le voy a poner voz de castrati a Flavio tampoco, claro!!!)
Me gustaría que todas las ópera de barroco se interpretasen con contratenores en vez de mujeres... me parece más adecuado... opináis lo mismo?
Interesante el contraste entre la voz de Flavio(hombre) y la de Podles (mujer)... por unos momentos sentísa que los roles sexuales e habían intercambiado...jejejejejejejejejee
Sobre la orquesta, pequeñita, claro pero con instrumentos tradicionales, de época... cada vez me gusta más el clave, oye!!!!!!!
y sobre escenografía... minimalista, en exceso minimalista y conceptual diría yo... un poquitín más de alegría no hubiera estado mal.. que para eso tenemos recursos en el Liceu, queridos, que no los usáis, que no los USAISSSSSSSS!!!!!
La iluminación destacable, como comentaba Wotan y lo mejor para mi, el cocodrilito que simula Egipto.
En realidad un actor, Héctor manzanares (pongo su nombre porque hay que reconocerle el trabajo) que se pasa la función reptando por la piedra rosetta y asustando a Giulio hasta que consiguen hacerse amigos. Todo un símbolo de las relaciones de Giulio con Egipto....
La idea del cocodrilo y su realización en forma de actor reptante me parece todo un acierto.
Sobre todo porque pone ese punto de sal, ese punto de comicidad en una ópera digamos "dura" de seguir (y digo "dura" por la poca costumnbre que hay de disfrutar del barroco y por sus limitacines en cuanto a alegría, ritmo, vivacidad en el canto y escena con las óperas del XIX, absolutas reinas de las escenas....no vamos a comparar, verdad? por mucho que adore yo el barroco...)
en resumen una gran noche, que mereció un fuerte aplauso de reconocimiento del público asistente. que mereció más público, tambiém hay que decirlo. Y que me dejó ese buen sabor de boca para aguantar mi agosto sin ópera y desear la vuelta al septiembre...