
La he visto dos veces ayer.
Primero con la banda sonora original de Hans Erdmann, reconstruida a base de composiciones del autor y de otros tales como Boito o Verdi, de hecho reconocí el "Re dell'abbisso", una banda sonora de estética romántica; ligada a la época de la historia y a varias de sus escenas tomadas de la pintura alemana. En la versión más extendida y restaurada por nuestro Luciano Berriatúa. Un precioso tintado realza la presencia de la sombría naturaleza centroeuropea en la obra.
Luego con una cuasicómica música de piano (salvo el bello inicio), con los rótulos traducidos al italiano. Versión de una hora con una velocidad mayor de la ideal y con una imagen en blanco y negro muy rudimentaria.
Tengo que decir que hacía años que no la veía. Quizá ya no nos de miedo pero estamos ante una obra cautivadora.
Por la tétrica presencia del conde Orlok, su horrible rostro y sus también horribles manos. Aparece en pocas escenas de la película, pero su influencia está latente en toda la cinta. No hace falta verle para sentirle, para sufrirle.
Por unos rótulos que cuentan una historia (esta vez sí) aterradora, creo que sólo Avaricia tiene unos rótulos así de fuertes en lo que haya visto hasta ahora.
Y por que la historia engancha pese a su dificultad. La escena del barco es maravillosa, pero el final es uno de los más poderosos del cine mudo.