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Anoche Elysium, una distopía que me ha desilusionado bastante. Esperaba algo más de ella, aunque tampoco sé muy bien por qué. ¿Quizá por los actores (Matt Damon, Jodie Foster), que han hecho otras cosas interesantes? ¿Por el tema en sí? La reflexión sobre adónde vamos, la crítica social están ahí, pero presentadas, me temo, de forma demasiado explícita y superficial. El guión y los diálogos, como siempre, flojitos. Se deja ver pero ya digo que esperaba más de ella. Y tampoco es que aporte demasiado al tema.
ACHTUNG!! LO QUE SIGUE CONTIENE SPOILERS
Luego tenía pensado ver Black Hawk derribado, pero en el último momento cambié de tercio (mi acompañante se durmió y pienso que esa peli podía intersarle más que una de ciencia ficción), así es que opté por volver al espacio exterior y tragarme el crossover Alien vs Predator. Bueno, creía que iba a ser peor (aunque después de Alien Resurrection no creo que se pueda encontrar nada que supere ese bodrio) y resultó entretenidilla, aunque hay momentos que producen hilaridad por cómo se le va la olla a los guionistas y por un montón de situaciones que ya están más vistas que el TBO (los aliens parásitos abrazacaras, los pechos reventados, los efectos letales del ácido-sangre, etc.). En principio, y dado que el Universo es tan inmenso, la idea de mezclar a estas dos especies de extraterrestres tan violentas enfrentándose tampoco es que sea una locura. Lo que ya empezaba a oler más que los pies de un hobbit es que la buena de Ripley sólo se encontrara en sus viajes con los xenomorfos de la primera entrega de Alien, como si no hubiera otras formas de vida en unas galaxias cinematográficas que, por otra parte, parecen la Plaza Mayor de Madrid en plenas fiestas navideñas. El tema de mezclar ciencia ficción con arqueología (más fantástica que otra cosa todo sea dicho) tampoco está mal, aunque se aborde tan superficialmente como suele hacerse casi siempre en el cine. Siempre me ha maravillado, por ejemplo, la facilidad con que los arqueólogos de las películas son capaces de leer los complicados testimonios escritos de las distintas culturas con las que se topan. En el caso de este Alien vs Predator el Indiano Jones de turno no sólo traduce pictogramas aztecas, sino también jeroglíficos egipcios, sumerios, etc. ¡Jo, qué tío...! Pero bueno, se trata de una convención que el espectador ha de aceptar en este tipo de películas. Lo de presentar a los extraterrestres (en este caso los predators) como dioses adorados por los humanos tampoco es que sea muy original, pues creo que en los años 60-70 ya dijo algo parecido Erich von Daniken (¿o ha sido, más recientemente, ese sabio investigador llamado Iker Jiménez? ¿O fue unos años Carlos Jesús?). Bueno, quiero decir que esa mescolanza de ideas no está mal para un producto de puro entretenimiento y da cierta vidilla a la historia, aunque termine resultando algo esperpéntica (por ejemplo en el modo en que el arqueólogo guaperas de la peli es capaz de contarle a la prota, en un pis pas, todo lo que ocurrió en el pasado remoto, reconstruyendo la historia con una facilidad pasmosa, que ya la hubieran querido para sí Champollion, Maspero, Mariette, Lepsius o Petrie. Menuda tontería, por ejemplo, la razón que se da para explicar la presencia de los xenomorfos en la tierra...! Sobre todo cuando la prota finalmente se hace amiga de un predator, nada menos! Los enfrentamientos entre las dos especies alienígenas son originales y, al menos, no sólo caen muertos los enemigos de los xenomorfos, como ocurre en todas las precedentes entregas de Alien! La lucha final (¡qué pesaditos!) y el mensaje irenista terminan rematando una película que, como casi todas las que se hacen en la actualidad, proponen mucho en el planteamiento pero ofrecen bien poco al final.
_________________ "Tornate all'antico e sarà un progresso" (Giuseppe Verdi, compositor y genio).
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