
Lo mejor: 1º) la habilidad para alterar continuamente la línea temporal del relato, y saltar, hacia adelante y hacia atrás en la acción, sin producir confusión alguna en el espectador (elemento que ya encontramos en la obra literaria original); 2º) las buenas actuaciones de Anne Hathaway y Matt Damon (especialmente de la primera); 3º) la escena en el inframundo (a pesar de la aparición de Batman en ella).
Lo peor: 1º) las numerosas ocasiones perdidas al recrear los más famosos episodios del poema homérico, 2º) lo anodino del resultado final, pues la película (pese al enorme presupuesto utilizado) ni siquiera destaca en lo visual, con una puesta en escena muy normalita, una fotografía oscura, "septentrional" y muy yanqui, composiciones bastante convencionales, abuso de los primeros planos y una estética pordioseril generalizada para todos los personajes, que está muy lejos de lo que existió en la
koiné heládica y el mundo anatolio que intenta representar (y no hablo tanto de fidelidad arqueológica, cuanto de propuesta ambiental satisfactoria).
No me aburrí, pero debo decir que tampoco me aportó absolutamente nada. No conseguí empatizar con los personajes (vamos, que me daba igual lo que pudiera ocurrirles) y creo que la mayoría de ellos estaba absolutamente desaprovechada, sensación que aún resulta más incómoda considerando la celebridad de muchos de ellos. Me recordó, un poco, a aquellas antañonas películas de desastres, rodadas en los 70-80, donde lo más significativo era la inmensa lista de nombres conocidos que participaban en ellas.