Muy difícil elección, la verdad. Vaya por delante que no tiene perdón no conocer antes esta maravilla de dúo.
Directamente dejé fuera:
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Gheorghiu-Alagna por la falta de peso y de empaque de ella y una dirección bastante bruta.
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Simionato-Del Monaco por estar completamente fuera de estilo, como era de esperar (con todo, este hombre siempre arranca sonidos que da gusto oír)
Después de pensarlo eliminé:
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Verrett-Gedda por la pelín pasada dirección de Pretre que elimina ese aire adormecedor de la pieza (aun cuando le da un toque más apasionado)
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Ferrer-Giraudeau y
Harries-Lakes por excesivamente lentas (intentando ser ecuánime, ya que, en realidad, la primera no me disgusta y la otra, en cambio, me amuerma)
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Young-Heppner por un tenor que aparece y desaparece como el Guadiana.
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Urmana-Negri por falta de emoción alguna (y es difícil)
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Naef-Hymel, por una voz de tenor que (con el precario sonido de la grabación, no lo he oído en vivo nunca) suena engolado y feo. Y una dirección tal vez un poco de más.
Creo que me quedaré con Veasey y Vickers (y Sir Colin, gran factor a su favor). ¿Por qué? Pues es complicado justificarlo:
Prefiero a Vickers a Domingo porque aquel matiza más (claro que es grabación de estudio); y a Vickers a Kunde porque tiene más fuerza.
Ya entre la grabación de Pretre y la de Davis que quedan, es complicado. Digamos que ya es porque le apetece a mi cuerpo torero; a lo mejor mañana me arrepiento, pero hay que decidirse.
En fin, ahí quedan mis impresiones. Conste que he querido dar las razones de cada una y, en ocasiones, me ha costado encontrarlas.
¿A quién quieres más, a mamá o a papá?Un abrazo