Siddharta escribió:
Digamos que Horne mantiene en el recitativo la abstracción de la música. No cede en ningún momento a la tentación de las palabras y se resiste con fiereza a introducir ningún acento humano. Tal vez por eso es casi mágico ese anima mia final, donde juega con la tonalidad y por fin se baja del carro de héroe (magnífica la mini agilidad).
Pues ese "Anima mia" es el perfecto ejemplo de resolución mal dada que abunda en todo el recitativo de la Horne

Me explico: Tú no puedes resolver con esa precipitación despues de haber tensionado lo anterior, y mucho menos al haber metido una cadencia (que es un plus!!!). Lo lógico,
lo musical, es alargar más la sílaba "mi" para destensar, si no, la última sílaba llega como cuando se cala un coche en el último instante de aparcar.
No es que séa la repanocha, pero como lo pones de ejemplo me he fijado más. Y, además, nunca viene mal hacer esto último sobre la malinterpretada y mal usada palabra "musicalidad".
Por lo demás, bastante de acuerdo, aunque a los dos directores les preguntaba yo cómo no son capaces de distraer el machacón diseño de los bajos. Chicos, frasead y direccionar los violines!!!
Brrrrrrrrrrrrr.
