El título del hilo es una excusa para hablar de la situación que se vive en mi ciudad. El pasado día 5 tuvo lugar un recital de dicha soprano en Girona en el Teatro de Sant Domenech. El recital parece que estuvo bien, que la Marton cumplió con creces las expectativas de quienes acudieron. O eso parece a juzgar por lo que dice la crítica. Yo estuve tentado de ir con mis hijas (Mimi no podía por temas laborales) pero después de pensármelo bien decidí no acudir. Motivos:¿El precio de las entradas?. En absoluto puesto que iban de los 10 euros a los 24 euros. ¿La dificultad del desplazamiento? Menos, diez minutillos de agradable paseo. ¿Entonces?. Pues que Sant Domenech es un recinto precioso pero con unas condiciones acústicas horrendas y, dicho por la propia Marton, unas condiciones ambientales peligrosas para la voz. En resumen, que hasta que no tengamos un recinto en condiciones yo no aparezco. Puede parecer una tontería pero hay que plantarse. Ya sé que alguien puede decir que demostrando que hay interés por lo programado quien deba tomar nota será más receptivo. ¡Mentira!. Hace años teníamos la organización del concurso de voces patrocinado por la Fundación Jaume Aragall y dado que la organización era un despropósito ha volado hacia Sabadell donde parece ser que lo miman. Para muestra un botón: resulta que el último año que se celebró en Girona los colaboradores (profesores de música, aficionados, cantantes locales,etc...) tuvieron que rascarse el bolsillo hasta para pagar los ramos de flores a las invitadas a ser jurado.
Una pena. A todo esto tenemos un teatro municipal que ha iniciado el enésimo año de reforma y un auditorio en construcción que será la hostia si nos atenemos a lo desbocado del presupuesto.
Casi que prefería continuar con la resaca
