MarttiT escribió:
mitchum escribió:
antxi escribió:
Fenece: ¿porqué todos, todos los tenores suspiran por los roles líricos?
Hombre, los roles líricos son el gran Verdi y buena parte del verismo. Hablamos desde Rodolfo hasta Alfredo, pasando por Riccardo, Ernani, Pinkerton, Edgardo... Es el repertorio más "clásico" (por llamarlo de alguna manera), en el que se forjan el grueso de leyendas de la ópera, y el trampolín para los roles spinto. ¿Quién no quisiera cantar una Traviata o una Boheme? Es como ser actor y no suspirar por subirte a un escenario para ser Hamlet o MacBeth
Pues mire que creo que usted cae en la misma contradicción que abría el debate. Decíamos: ¿por qué Florez es el mejor si no canta más que un repertorio limitado?
Y le digo, ¿ el Rodolfo o el Alfredo como un Hamlet o McBeth? Y entonces, ¿qué es el Tristán? ¿O Siegfried, o Parsifal para un tenor?
Creo saber por dónde quiere reconducir el debate. Si hiciéramos una división de los estilos operísticos de una forma muy resumida y puede que parcial, hablaríamos de barroco, belcanto, romanticismo, verismo, Wagner y ópera moderna. Me dejo mucho por el camino, lo sé. Por hábito, por costumbre o por lo que sea, los teatros han hecho de la época romántica y el verismo el eje de sus programaciones, con pequeñas concesiones al resto de épocas para completar la temporada (salvo en Sevilla con Halfter, que como al nene no gustar belcanto, los abonados maestrantes tienen que j*derse). Pero ello no supone una minusvaloración de unas épocas frente a otras.
Y de Florez lo que se dice es que es el mejor EN SU REPERTORIO, no el number one mundial por encima del resto. Al menos es lo que yo soy capaz de asumir y decir sin sonrojarme.
Con Wagner, desde mi punto de vista, pasa una cosa. Verá. En la carrera de un tenor puede comenzarse siendo lírico-ligero, pasar a lírico y acabar como spinto. Ahí tiene a Bergonzi o Pavarotti. O lo que es lo mismo, cantar un Duca, un Rodolfo y un Manrico. Pero a veces me da la sensación que los intérpretes wagnerianos nacen, crecen y se reproducen (por así decir) en roles wagnerianos y derivados (Strauss, etc.), como si fuese un mundo operístico independiente y en paralelo a la ópera italiana, salvo Placido Domingo, estrella en el firmamento capaz de cantarse una Andrea Chenier y un Parsifal en la misma semana. Los heldentenor me parecen una casta propia.