Por volver sobre el tema de Stiffelio, insisto en lo dicho: su lenguaje es belcantista, pero la línea vocal que Verdi delineó para esos papeles cada vez tiene menos demandas propias del repertorio técnico propiamente belcantista. A estas alturas nadie va a negar, supongo, que el primer Verdi bebe del belcanto. Eso no es un tema discutible, sino pura historia de la ópera. El tema está en que la herencia resulta palpable, progresivamente, más en el lenguaje general que en la pura escritura vocal belcantista, de la que Verdi toma lo esencial, pero muy depurado y al servicio de otras aspiraciones dramáticas, título tras título. Por ahí iban los tiros de mi comentario previo, torpemente explicado, sin duda.
Se ha comentado la nómina de intérpretes del rol de Stiffelio. Si éste fuera un rol netamente belcantista hubiera caído en manos de un Pavarotti maduro (70´s-80`s, hubiera sido la vocalidad perfecta) o hasta de un Kraus (exagero). Pero el tema es que los tenores del joven Verdi no son simples escrituras vocales belcantistas. O bien los abordan líricos metidos en camisas de once varas (Carreras) o bien líricos de peso y dramáticos (Domingo, del Monaco... Cura!!) que difuminan la vocalidad del rol.
Bergonzi hubiera sido, para variar, el híbrido ideal:
http://www.youtube.com/watch?v=9BUOtqfAMFkA todo esto, suscribo la recomendación del registro con Carreras y cia. Dentro de lo malo, es lo mejor. Domingo nunca me disgustó del todo con el rol, dentro de las limitaciones citadas.