
Haciendo caso al comentario sobre Don Quixote que hicieron algunos foreros, la he escuchado hoy - De Massenet había escuchado nada suyo hasta hace unos meses - No me ha entusiamado, lo siento.
He escuchado la Thaïs de impresionante fraseo de Sills para la Warner Music y la inigualable por los siglos de los siglos Esclarmonde de Dame Joan Sutherland para la DECCA y la música tan camerísitica, tan intimista que muestra Massenet en esta partitura no ha conseguido sino sólo el que yo haya disfrutado de una agradable experiencia musical. Me ha decepcionado un poco, la verdad ¿por qué?
Primero, aunque no tenga nada que ver pero me ha influido mucho en su escucha, he leído tres o cuatro veces la novela y el Don Quijote que tengo in mente es el héroe novelesco: un héroe más poliédrico que el de la ópera homónima. Encuentro a este Don Quijote serio, trascendental...un educado burgués de la Francia del siglo XIX, con unas finuras y sutilezas que lo hacen ajeno a la idea que yo tenía ya en la cabeza del héroe cervantino.
El libreto de Henri Cain creo que tampoco ayuda demasiado. Parece como si fuera la ópera hecha con la técnica del "collage". Son cinco cuadros inconexos, salteados, sobre la vida del burgués Don Alonso Quijano, con lo cual los personajes sufren poca evolución, son como un poco esquemáticos (pienso en Dulcinee sobre todo). Luego está la falta de gracia que encuentro a los dos protagonistas. Un poco mejora en la escena de los molinos de viento con el sonido de unas castañuelas o algo parecido imitando el producido por los cascos de Rocinante. Una Dulcinea que es más Carmen - y encima es Berganza la que la canta (perfectamente por cierto) - que Aldonza Lorenzo. La aventura de la recuperación del collar de Dulcinee - podía haber escogido H. Cain una aventura que apareciera en el Don Quijote de Cervantes - la encuentro un poco ridícula y la conversión de los ladrones de posibles agresores de Don Quijote a seguidores suyos me parece forzada, poco verosímil, sin lógica interna alguna.
La gracia que quiere imitar del pueblo andaluz ( parece que más que en Castilla la Nueva se desarrolle en Andalucía) no está conseguida - los "alza" en vez de "arsa" y los "olé" los encuentro sosos a más no poder- .
El protagonista, casi sin conocerlo, va y se muere. Precipitación del libretista? no sé.
La música tiene momentos realmente bellos: intimista, camerística y aunque con mi gustos artísticos no casen mucho, reconozco su valía ... como no podía ser de otro modo. La versión que he escuchado de Plassón, perfecta. Creo que un cantante como José Van Dam es el que mejor podría venir a esta concepción del personaje tan dispar del de la novela cervantina que tenía H. Cain y Massenet.
Es mi opinión al menos. Esperemos que con
"Le Cid" o con
"Herodiade" cambie la cosa.