Hoy a por

Al menos el primer acto
La Walkyria ayer maravillosa. El nivel de detalle de la dirección escénica es abrumador, respirando con la partitura, siempre de un simbolismo sutil. Chéreau hizo la creación de su vida. Muy bien McIntyre, la verdad, sin ser un gran Wotan hace un personaje comprensible, vivo y conmovedor. Arrolladora la Fricka de Schwarz! Peter Hofmann siempre será mi muso in höchster Not. Y sigo pensando que la dirección de Boulez no pasa de ser una esmerada y transparente primera lectura de la obra.
Hay un momento maravilloso de la dirección escénica, que les invito a ver y dejarse de rollos. Chéreau aprovecha un momento aparentemente trivial para subrayar una de las ideas básicas del I Acto de Walkyria. Es cuando el libreto dice que Sieglinde prepara la bebida nocturna a Hunding delante de ambos hombres. Orquestalmente es un pequeño interludio antes de la última intervención de Hunding que ya deja a Siegmund solo con su monólogo. Pues bien, en un arrebato, Sieglinde, que estaba saliendo de la escena, vuelve corriendo y se abraza al fresno central, justo cuando la orquesta toca el motivo de la espada/Wälse. Hunding la retira con violencia, mientras suena el motivo de Hunding. Sieglinde se vuelve y mira a Siegmund, en una diagonal a través de Hunding y el árbol, mientras vuelve a sonar el motivo de Wälse. Y entonces, definitivamente, Sieglinde se va y Hunding toca con una mano el fresno, y entonces vuelve a sonar su motivo. Es fascinante. El fresno es el pilar del hogar, pero Wälse lo pervirtió, dejó su esencia en él, al clavar la espada. Sembró el origen de la ruptura del orden. Y Sieglinde se abraza a él con amor de hija, que es exactamente lo mismo que su amor de hermana (igual que Orestes/Agamenón); por encima de su marido, a quien no ama. Chéreau subraya perfectamente la ambivalencia del árbol, la imposibilidad de Hunding por mantener el orden familiar con su violencia. Y lo hace de una manera tan orgánica, en la que música, gesto y espacio se unen para expresar una idea... Veo esto y me parecen tan triviales nuestras discusiones sobre la importancia de la escena o los directores actuales.