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Muchas cosas, y bastante desordenadas. A ver si me explico bien.
Sr. Gruberoviano, yo no estoy en contra de sus opiniones per se, sino solo cuando me parecen tonterías (tipo En belcanto no hay teatro, la carrera de Mariella Devia solo se explica por lo malísimas q eran todas las demás, si no gana la que yo quiero ha habido trampas, Fleta no es inmortal porque no grabó óperas completas pero Muzio es mucho más inmortal que Devia no se sabe por qué, etc.). Que usted diga ese tipo de cosas con cierta frecuencia entiendo que ya no es responsabilidad mía. De todas formas, yerra si cree que eso genera algun tipo de solidaridad anti-usted entre los foreros que cita. Nunca en mi vida he hablado de usted con Spinoza, y la primera vez q discrepé claramente de usted, a Gino no le hizo ninguna gracia (de hecho me dijo "Búsquese otro Fonseca ").
Los graves eructados de Olivero y el agudo estrecho de Norman, que a veces da la sensación de no pertenecer al mismo instrumento del resto de la gama, son pegas vocales que están , pero que en mi opinión no definen ni disminuyen su categoría artistica. Tampoco, en mi opinión, la cantidad de grabaciones (de ninguna hay escasez de testimonios) ni que el hábitat natural de Norman fue más el concertístico que el caracterizado. Con Olivero y Norman estamos ante dos cantantes que, si por algo, se recordarán por su fraseo. El de la italiana, verista en el mejor sentido y expresiva hasta lo febril. Diva "otra", como dije antes, o "de culto" como ha dicho Maldé. Pero lo de Jessye Norman es otra cosa. Es cierto que el dotadísimo instrumento sobresalta de entrada al oyente, pero el músico que hay detrás de la voz es aun mayor. Todo se piensa, se expande y se desarrolla junto con la música, creciendo y sintiendo con ella, coloreando, tensionando y soltando, proviniendo si quieren de otros mundos musicales distintos a la ópera italiana pero lujuriosos y dotadísimos. Quien quiera ver la diferencia entre una voz y un músico, que compare lo que hace Norman con su voz con lo que hacía, por caso, Grace Bumbry. Y me cuentan.
_________________ Die Wahrheit ist bei mir, Mandryka.
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