Supermaño escribió:
Y la sucesión de recitativos y danzas me termina pasando factura, francamente.
Es un tópico y como tal debe tomarse pero creo que a los poco afines a la época el barroco francés se les hace más cuesta arriba. En cualquiera de los casos tanto el compositor como la obra, e incluso la versión, son banderas de lo suyo bien merecidas.
Supermaño escribió:
Patricia Petitbon se marca una india encantadora y graciosa.
Nunca ha sido una voz de mucho peso pero gracia en el sentido amplio siempre ha tenido. Tanta estupidez con el físico cuando puestos a valorar cualidades extramusicales bien que se podían fijar los regidores en, por ejemplo, la simpatía. Porque anda que de novicia en los diálogos de carmelitas no está para comérsela, no, lo siguiente. Otra virtud que siempre ha tenido, aparte del agudo limpísimo, es que sabe decir estupendamente. Esto, a mi entender, en el barroco es capital. Aquí, con perdón a la diosa, no me vale hacerse la Caballé.
Supermaño escribió:
Y Danielle De Niese, en su línea para incondicionales, con una extraña impostación intermitente y desconcertante alternancia de frases inmaculadas y brutto canto.
Es usted amable. Otro con más maldad señalaría que consigue tantos papeles por estar casada con Gus Christie, jefazo del festival de Glyndebourne. Yo no llegaré a tanto porque de Pascuas a Ramos le sale un aria digna. Pero donde lo petaría es vendiendo tres bragas a un euro.
Supermaño escribió:
Al que no se le pueden poner muchos peros, me parece, es a William Christie, que en este repertorio lo borda.
Así es. En italiano no tanto porque hay quien puede ofrecer más variedades de pimienta pero en repertorio gabacho consigue un refinamiento y una languidez de muchos quilates.