Peter Quint escribió:
Giacosa e Illica debieron de polemizar amargamente con Puccini sobre el texto que debía llevar el Adiós a la vida de Cavaradossi. Mientras los libretistas querían un poema reflexivo y profundo sobre la condición del ser vivo, Puccini se empeñó en que el último pensamiento de Cavaradossi tenía que ser el de su amor con Tosca en su estado más venial. No cabe duda de que E Lucevan le stelle es un aria magnífica, pero ¿comparten la opinión pucciniana?
La comparto totalmente. Uno de los encantos de Tosca es esa vitalidad espontánea, ese neorrealismo avant la lettre. Y siempre me ha parecido conmovedor y auténtico que Mario, el revolucionario, el idealista, en el momento de morir recuerde el ardiente sexo en la casetta. Es que la vida es así, cuando sabe que va a morir la carne recuerda lo que va a perder para siempre. Ese golpe de carnal sinceridad me apasiona y me hace querer Tosca con locura.
Gino, no sé si lo de Verdi es un elogio sincero, una crítica irónica o un golpe de humildad
