parte escribió:
Erísimo (Wegerauke!! En alemán suena a Rilke total!!) , la hierba de los cantantes, los predicadores (y los profesores) .
No canto (en la ducha sí) , pero hablo. Erísimo me curó una afonía en una ocasión. Fue milagroso! Lo hay como espray.
Y eso: ¿qué es?.
Lo de que tomar para favorecer es la repera: de todo hay en la viña del señor... y encima dependiendo del día, del momento, de la pieza a cantar. Vamos, que puede que al Josep le fuera bien el melón ese día... y dejara de comerlo porque otro le produjo indigestión... vete tú a saber. Yo, p.e., soy alérgico a este balón de rugby.
Anecdota, ¿anécdota?: yo un día hice el borrico y como hacía mucho calor (entre bambalinas y en el escenario, porque en el resto del teatro se estaba muy bien, es decir: te resfriabas), y me lo ofrecía una "mezzo", me tomé una copa de cava bien fresquita... y el si natural, cuando después calentaba, me salió hasta haciendo el pino, squiladito el muy maldito, y eso que se trataba de un pasaje jodidillo (Nessun, final).
Estoy de acuerdo con todos los que han comentado algo tremendamente fundamental: tiempo al tiempo. Mira que aprender a cantar es como subirse a un arbol con numerosas y frondosas ramas, pero cuando se empieza yo me iría hacia el tronco... y por mucho tiempo: apoyo, apoyo y más apoyo... y hasta tenerlo clarísimo no me andaría por otras ramas. Creo que es la madre de los "buenos corderos".
En cuanto a lo de los coros veo que se oye de todo: yo estuve hasta hace poco en un coro oficial de orquesta sinfónica, y aunque he cantado obras fantásticas (requiems varios, Mesías, novenas, ...) y me lo he pasado "chupi" he detectado (por activa y por pasiva) que una formación de canto lírico o belcantista llega un momento en que se bifurca y se separa irremediablemente de la formación coral. Además, depende de las obras: generalmente se cantan obras para coloraturas más bien ligeras... pero en otras reqiere de todo un poco... y en algunas tienes que "petar" (o apretar le cul) de lo lindo (jeje el requiem de Verdi, jeje).
Un saludo y ánimos: esto es divertido, creéme, pero también es duro y difícil y, en fin: paciencia y piano, piano...