Supermano escribió:
A la parte musical le he dado solo una cata, así que mi opinión es menos autorizada que la Alberich -y lo seguiría siendo aunque la hubiera escuchado entera una docena de veces-
Seguro que no es así. No me crea tan autorizado, a pesar de mi nick.
Supermaño escribió:
sin pretender que se trate de una mala versión, no le veo tanto interés como el Nibelungo [...]. Runnicles tiene pulso narrativo, pero a veces se diría que quiere darle a su lectura una contrapartida "transcendental" que no acaba de ser convincente.
Vamos a ver, no se trata del
Anillo del siglo XXI, desde luego. He hablado de los últimos cinco/diez años, precisamente porque en ese período tampoco destacan especialmente otras tetralogías. A mí me gusta y en ello juega, como ya dije en mi primer comentario, el modo en que la dirige Runnicles. Los
tempi para mí son muy importantes, y aquí los encuentro siempre en su punto justo (por utilizar un término culinario) y en todo momento buscando la eficacia dramática y el avance (eficaz) de la acción.
Por cierto Supermaño: hay algo que no termino de entender en esta parte de su comentario, y es lo que se refiere a eso de que Runnnicles "quiere darle a su lectura una contrapartida "trascendental". ¿Qué quiere decir? ¡Qué hay ínfulas de transcendentalismo...? Yo creo que, en términos generales, la acción fluye sin demasiados obstáculos (ni pretensiones tampoco), con honestidad y conocimiento de lo que se trae entre manos, beneficiando siempre a los solistas y con gran eficacia dramática.
Supermaño escribió:
Vocalmente, la cosa tiene algunas vías de agua.
En efecto --cosa, por otro lado muy habitual en nuestra época-- pero, en conjunto, se trata de un
Anillo homogéneo (y eso es un punto importante a considerar, teniendo en cuenta lo que podemos encontrar hoy día desde el punto de vista vocal). Los puntos más débiles, efectivamente, están en los Siegfrieds, y en el Hunding/Fafner (sobre todo este último) de Sumegi. Pero no puedo compartir su opinión sobre Jovanovich, que me parece un Siegmund apreciable (aun con los déficits ya señalados). Luego también reivindicaría a Bishop y a Margita, que hace una lectura muy interesante del veleidoso Loge.
Supermaño escribió:
De Delavan, curiosamente, uno de los momentos que me han convencido es su cara a cara con Alberich.
Es que, si no recuerdo mal, es su mejor parte en
Siegfried, porque su prestación al comienzo y en el posterior torneo del saber con Mime está francamente mal (dubitativo, inseguro, muy flojo en la zona grave. Empezaría frío y fue calentando a lo largo de la función... (en el diálogo con Erda creo recordar que tampoco estaba mal).