mitchum escribió:
señor Hentzau, ocurre que siempre habrá quien diga que lo que defendemos es convertir las esencias de la ópera italiana en una cosa rancia y apergaminada, impermeable al cambio de los nuevos tiempos, porque igual en ese canon no encaja escuchar a Kaufmann cantando Don Carlo, a la Harteros desgañitarse de Leonora o a la Netrebko engolándose la Lady Macbeth.
Bueno, ya sabemos que hay quienes todo lo ven rancio; al igual que hay otros que todo lo ven negro, o todo lo ven rosa. Allá cada uno. Lo que yo sí creo es que estos teatros que han contribuído tanto a hacer la historia de la Ópera deberían seguir manteniendo una cierta personalidad acorde cn su pasado. ¿Por qué La Scala o el San Carlo no recupera todos los años un título de su glorioso catálogo de estrenos?... Y lo mismo valdría para los grandes teatros franceses o alemanes. Probablemente, quienes sí siguen manteniendo un personalidad propia y diferente al resto sean los dos grandes teatros rusos, el Mariinsky y el Bolshoi, que atienden principalmente a su gran repertorio. Luego, por supuesto, vendría el asunto de los cantantes elegidos para hacer honor a los títulos, y ahí la verdad es que el repertorio italiano aparece bastante huérfano de mimbres. En fin, son sólo ganas de elucubrar un poco.