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Hola amigos,
Os sigo hace tiempo pero hasta esta mañana no me he decidido darme de alta en el foro. Así que os envío a todos un saludo y espero, si el tiempo me lo permite participar de vez en cuando.
Veo que ha salido a colación y habéis mencionado los misteriosos y casi míticos cilindros del gran Gayarre. A continuación os reproduzco un capítulo de la biografia del tenor navarro escrita por Marta Herrero Subirana y Francisco Moreno Bardaji titulado "Julián Gayarre. Un tenor histórico, un navarro universal". En este capítulo se expone el tema de los cilindros y lanza pistas, testimonios y suposiciones de lo que puede ser cierto respecto a este tema. Es muy interesante:
Llegó Gayarre a realizar alguna grabación que nos permitiera hoy en día hacernos nuestra propia idea sobre su estilo, sobre la calidad de su voz? Existen todavía esas grabaciones; donde se encuentran?.
Es éste uno de los temas más debatidos en la investigación histórica sobre Julián Gayarre, y naturalmente sigue abierto; es muy interesante el estudio de Alejandro Ciarra que cita Oscar Muñiz en su biografía sobre el tenor. En el estado actual de nuestros conocimientos sobre su vida, creo que se puede admitir que Gayarre sí realizó grabaciones, pero que hoy en día no disponemos de ninguna de ellas.
Por qué creo que realizó grabaciones?. En primer lugar porque el nivel de desarrollo de las técnicas de grabación de la época anterior a su muerte estaba suficientemente avanzado, difundido y comercializado para que el primer tenor del mundo en esos momentos no grabara al menos algunos fragmentos de óperas.
En efecto, Thomas Edison había inventado el fonografo en 1877, y al año siguiente lo presentó en la Academia de Ciencias de Paris. En esos fonógrafos las ondas sonoras hacían vibrar una membrana provista de una aguja; y esa aguja grababa las vibraciones en la superficie de un cilindro recubierto de cera, como un pequeño trozo de tubería al que se le imprimía un doble movimiento de rotación y traslación; para la reproducción se utilizaba el proceso inverso; el cilindro se movía como un manubrio. El fonógrafo alcanza su máximo nivel de evolución en 1889, con los perfeccionamientos técnicos introducidos por Summer Tainter; membranas de mica y cilindros que podían reproducirse en serie.
En 1887, Emile Berliner hace evolucionar el fonógrafo para crear el gramófono; la impresión se hace sobre discos planos de cera, de los que una vez grabados se sacan negativos para galvanoplástica, y estos permiten reproducir industrialmente el disco por estampación de ebonita.
Por lo tanto, cronológicamente sería lógico que el gran divo de la ópera en ese momento realizara alguna grabación antes de su muerte en 1890; de la misma forma que realizaron grabaciones en 1889 algunos reyes y cantantes, grabaciones que se conservan hoy en día. Estas grabaciones de Gayarre debieron ser en cilindros, no en discos.
En esta misma línea abunda el hecho de que el buen amigo y compañero de Julián, el bajo Francisco Mateu, Uetam artísticamente, sí que grabara con la casa Fono Reyna de Madrid, aunque hoy en día no se tiene localizado ninguno de esos cilindros. En la biografía de Uetam se dice “que la misma suerte corrió la voz de Gayarre que también había impresionado algunos rodillos”.
Y Sagarminaga cita en una revista de la época según la cual el Teatro Real regaló a los asistentes a una representación que dio de una ópera de Meyerbeer láminas de plata con la voz de Gayarre grabada.
Pero realmente las primeras grabaciones de ópera válidas que se conservan son las de Caruso realizadas en 1902, y las de la Patti de 1905.
En segundo lugar, creo que Julián sí grabó por las afirmaciones que sobre ello siempre he oído a mi padre, que sin duda las había oído de su tío Valentín. Afirmaba con rotundidad que Gayarre había grabado cilindros de cera, uno de los cuales tenía su gran admiradora la reina María Cristina. Habida cuenta de la fragilidad de esos cilindros y de los avatares de las propiedades reales, cabe pensar que se rompieron o desaparecieron; pero también podemos hacernos la ilusión de que están perdidos en los fondos de algún palacio y que algún día se localizarán.
Y también el doctor Elósegui me ha comentado que en la familia Grasset siempre se recordaba que tuvieron un cilindro grabado por Gayarre.
Por lo tanto, creo que tenemos derecho a pensar que Julián Gayarre sí que dejó grabada su voz en cilindros de cera, de los que desgraciadamente no conservamos ninguno, aunque quizá algún día aparezcan.
De todas maneras debemos pensar que no con las mas modernas técnicas electrónicas de recuperación de la voz a partir de viejas grabaciones tendremos el enorme placer de oír el canto de Gayarre reproducido con la mínima calidad necesaria para hacernos una idea de cómo era.
Soñar no cuesta nada. Yo aún creo en el milagro de poder oir, aunque sea es una calidad ínfima el gran mito de Gayarre. Tantas cosas raras se descubren en este mundo !!!.
Un abrazo a todos,
Alfonso
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