Aprovechando unos días de descanso en Budapest con Jendeliano

estuvimos en la Hungarian State Opera, que dicho en húngaro palatino es la Magiar Állami Operaház, disfrutando de una velada lírica pucciniana.
Era Madama Butterfly interpretada en su dos roles principales por Frankó Tünde, como Butterfly, y Fekete Attila como Pinkerton.
En un escenario que apostó por el tradicional jardín japonés, con pequeños movimientos de biombos, para destacar los distintos espacios escénicos, se desarrolló el drama.
Una orquesta numerosa en el foso, con un alto volumen que hubiera requerido otros cantantes de mayor potencia, especialmenet la soprano. Ésta cantó el primer acto dubitativa -sobre todo al finalizar las arias- se entonó, nunca mejor dicho en el segundo acto, para caer en cierto agotamineto canoro al finalizar la obra. Su paternaire cumplió sobradamente pero su papel es más reducido.
Los secundarios bien, pero adolecían de potencia vocal. Sharpless fue ganando confianza a lo largo de la representación.
Buenos actores que fueron aplaudidos a la húngara.
En Budapest aplauden, al finalizar la representación, como se suele hacer, para, una vez que van saliendo a recoger individualmente los aplausos, hacerlo palmeando de menos a más en función del rol interpretado.
En todo caso una velada interesante.
