El pasado lunes 14 pude asistir al estreno de
La Traviata en el Covent Garden: os cuento muy rápido porque entre la emoción y que prácticamente acabo de aterrizar no creo que pueda ser muy literaria.
Creo que viví una noche histórica, que ví la mejor Traviata que se puede ver hoy en día (quizá se podría igualar con otro tenor, no sé, Marcelo Álvarez

) y desde luego el impacto musical más fuerte de mi vida. Señores,
Anna Netrebko es una diosa. No crean nada de lo que lean o escuchen, ni siquiera esto: vayan a verla. Vayan a escucharla en vivo, háganme caso, por favor. Creo que es un fenómeno a la altura de las más grandes, y el tiempo me dará la razón (el Covent Garden estuvo de acuerdo). Es el cambio más espectacular que yo he visto de las grabaciones al directo. Yo la escuchaba en vídeos, en CD, y pensaba, qué bien canta, bonita voz. Y punto. Pero el lunes fue cantar
Flora, amici, y yo no daba crédito a lo que estaba oyendo "no puede ser", pensaba, "no puede ser verdad" Qué voz!!! Grande, homogénea, bonita, de un lirismo que traspasa, una potencia inverosímil...y cómo interpreta, qué elegancia, qué matices, qué piano estremecedor cuando dice la primera vez
Dite a la giovine..., qué recital en cada uno de los actos. Y qué actriz!!! Conmueve hasta los tuétanos, te crees todas y cada una de sus palabras. Es una grande de verdad. No tiene nada que ver con excelentes sopranos que yo pensaba que eran de lo mejorcito (y sin duda lo son), Cedolins, Gallardo-Domâs, Dessay...está a años luz, a galaxias de todas ellas.
Kaufmann me decepcionó un poco, tengo que ser sincera. Tiene una hermosa voz, es verdad, pero es irregular, en general llega con dificultad y la orquesta le tapa muchas veces (y no parece que le falte potencia porque a veces aparece clara, espectacular...¿puede deberse a problemas de emisión?). Ella lo eclipsó completamente, aunque en el tercer acto mejoró mucho, se le escuchó mucho mejor. Por eso pienso que puede deberse no a su voz sino a cómo la proyecta. Ayer, en el primer acto, lo mismo. Y digo en el primero porque ayer, segunda de las funciones programadas, la Srta. Netrebko parece ser que padecía bronquitis, y cantó en su lugar
Ermonela Jaho. Una soprano de la que quizá de no haber asistido al estreno, de no haber escuchado a Netrebko, habría pensado, no canta mal. Pero como el caso era el contrario, al llegar el descanso servidora se fue a tomar una pinta. Superior a mis fuerzas.
Hvorostovsky me gustó mucho: tiene una voz bonita y canta muy bien, yo no noté ni golas ni esas cosas que se dicen, me pareció que la voz salía limpia y potente, y que cantaba con mucho gusto. No sé si hay barítonos verdianos a su altura hoy en día. Yo no me he topado con ellos por esos teatros de Mozart.
Y tengo que hacer mención especialísima del director,
Maurizio Benini 
. ¡Qué maravilla!Por primera vez escuchaba en vivo a Verdi en todo su esplendor, y es mucho, mucho. Llegué a la conclusión de que hasta ahora no lo había escuchado en condiciones en el teatro, porque nada de lo que he podido ver en vivo se parecía a lo que hicieron Benini y la orquesta de la ROH ¡¡¡qué orquesta!!!

¡¡¡qué coro!!!
En fin, siento que la crónica sea tan "de andar por casa", intentaré buscar algo de la prensa inglesa o alemana para colgarlo y que tengais una visión más técnica

Pero creo que, aunque no se sea ningún experto, como es mi caso, uno lo sabe cuando está ante algo grande de verdad, que hará historia. Y lo supe. Y si esta mujer canta así todas las noches, es mucho más que grande. Por favor, no perdais ocasión de ir a verla si podéis. Podréis contarle a vuestros nietos que escuchasteis en vivo a la Netrebko.