Rupert de Hentzau escribió:
No creo que Bros sea un Werther sobresaliente, como se ha comentado por aquí, ni muchísimo menos. Bros es un buen cantante, pero no es voz para Werther ni por peso vocal ni por color vocal. Su interpretación tiene buenísimas intenciones pero es una lucha constante contra una orquesta que le puede prácticamente siempre, porque su voz carece de la anchura y el peso suficiente en el centro (que es donde se canta de verdad) para sobreponerse al foso. Y su timbre aniñado y blanquecino, en la vida podrá dar el tipo de Werther, que pide un color melancólico y enfermizo, y como decía aquél, “la lágrima en la voz”. Yo admiro mucho a Bros, a quien le he visto funciones estupendas, pero éste no es su repertorio.
Y también me gustó el trabajo de Decker, que tiene lo que yo le pido a una puesta en escena, más allá de que sea moderna, clásica, conceptual o realista, y es que recree el ambiente y la atmósfera que emana de la música. Y ésta lo consigue, a pesar de una ligera pérdida de papeles en el paso del tercer al cuarto acto.
Asistí a la función del pasado viernes 25.
Concuerdo esencialmente con el análisis del forero Rupert de Henzau. Pero creo que por encima de todo, la sensación que reinó durante toda la función fue la de frialdad, de falta de calidez, de incluso aburrimiento por momentos. Quizás todo debido a una puesta en escena que es muy interesante, muy estudiada y simbólica, pero que es una completa p*tada para los cantantes, que están siempre sobre un plano inclinado y deben hacer equilibrios para mantener la vertical (reconocido por el propio Bros después de la función). Sobre el tenor, suscribo lo dicho, y añado que la voz le sigue temblando por arriba (en el pourquoi se fue de tono dos veces). Solo espero que este triunfo en Madrid valga para aumentar su confianza y autoestima. Pero faltaba voz por todos sitios. Porque por muy bien que la proyecta, la voz es pequeña, y las orquestaciones de Massenet no, por lo que Villaume tenía que silenciar al foso para que el tenor pudiera escucharse.
Koch me dejó más que frio, gélido. No transmitió nada en los dos primeros actos, y mejoró algo en el tercero. Pero esperaba muchísimo más de esta mezzo. Hay voz, pero no hay sentimiento, al menos en esta Charlotte. Ódena también tiene un chorro voz, pero no sabe domeñarla para estos papeles tan líricos. Bien que me avisó de esto el forero Cappuccilli hace meses!! Veremos cómo evoluciona este barítono, que material tiene. Y en general, Villaume me aburrió bastante.
Una función que no pasará a la historia, me temo. "Werther en el iglú" no deja en mi recuerdo alguno. Una enorme pena.