mitchum escribió:
Salvo el señor Tunner, veo poco reconocimiento a la Elisabetta de la Gruberova. Y ahí hay canto, pero también personaje, creación marca de la casa.
La Elisabetta de Edita Gruberova está en la historia interpretativa del papel y forma junto a Gencer, Caballé y Sills, el poker de las principales y únicas intérpretes a destacar en tan terrible rol.
Nadie lo ha cantado durante 25 años (y sigue). Unas 150 representaciones. Sólo Doña Edita y gracias a ella es una obra instalada en el repertorio de centroeuropa, donde si ella hubiera faltado, ni la conocerían. Además de que muchos hemos viajado por toda Europa para verle una y otra vez su creación, que se salda con ovaciones de varios minutos.
Efectivamente, como afirma el Sr. Hentzau ninguna ha podido satisfacer al ciento por ciento las enormes exigencias músico-dramáticas del papel y si alguna habría podido hacerlo, ésa es Maria Callas, pero resulta que esta ópera la rescató Leyla Gencer en 1964, un momento en que la carrera de La Divina se encontraba, prácticamente, en su final.
El acto segundo es un escollo prácticamente insuperable para las sopranos ligeras y lírico ligeras, Sills, Gruberova y Devia, pero aún más para ésta última, por material y por carácter. En las enfurecidas frases a las que se refería Hentzau que introducen la stretta final del acto segundo: "Va, la morte sul capo ti pende, Sul tuo nome l'infamia discende" con una tesitura muy grave, a la Devia no se la oye, además de faltarle garra e incisividad.