Estuve en la función del día 4. Hasta ahora no había colgado crónica, en parte por falta de tiempo y en parte por falta de ganas. Y también, por qué no decirlo, a la espera de los comentarios sobre las siguientes representaciones de este título.
–Creo que la
orquesta respondió bien bajo la batuta de
Sylvain Cambreling, conocedor del lenguaje, el estilo y el repertorio. No encontré la morosidad y lentitud que apreciaron otros foreros. Me parece que los
tempi estuvieron en su punto justo, y que el colorido instrumental resultó adecuado a los matices de una partitura tan sugerente.
–Me disgusta un Pelléas tenor cuando siempre preferiré un
baryton Martin para este papel, y me encontré con
Yann Beuron, cantante al que conozco en otros repertorios que resuelve mejor (si lo ven como Fritz en
La Grande Duchesse de Gérolstein, como Orphée en
Orphée aux enfers, o como Paris en
La Belle Heléne, está bastante mejor, y no es tan "vocecita" como algunos pretenden

). Con todo, reconozco que resolvió su cometido con dignidad, incluso algo por encima de lo que esperaba. Ya sé que es cosa mía, pero con un Pelléas tenor ya voy con las uñas afiladas…
–Preciosa voz la de
Camilla Tilling, que ya me había impresionado como el Ángel en
Saint François d'Assise. Mélisande es un rol muy apropiado para ella, y logra dar perfectamente esa mezcla de fragilidad, misterio y abandono que caracterizan al personaje. Su canción en la torre fue un momento maravilloso.
–Esperaba más de
Laurent Naouri, cantante que me gusta mucho y que suele ser el saco de boxeo de bastantes foreros de esta casa

. Su Golaud es estupendo: en la edad apropiada para que el personaje resulte creíble, y con una perfecta evolución desde su amabilidad inicial con Mélisande que llora en la fuente hasta su maltrato y sus celos. Quizás en la función del día 4 Naouri tenía algún problema vocal: sus agudos sonaron problemáticos más de una vez, y el grave poco timbrado.
–Maravilloso Arkel el de
Franz Josef Selig, lleno de autoridad y digna melancolía. La voz no será la que era, pero me pareció un intérprete de verdadero lujo para esta parte.
–No me gustó nada
Hillary Summers en Geneviéve, pero nada de nada. Fue la gran decepción de la noche, y no sacó partido alguno a la bella escena de la carta. El niño
Seraphim Kellen como Yniold fue otro fallo.
El trabajo de
Robert Wilson es particularmente adecuado a una historia de estas características, misteriosa, sugerente, lunar, llena de frases a medias y de insinuaciones que adquieren diversos sentidos. Las frías luces empleadas crean espacios distintos con el apoyo de escasos elementos escénicos –el enrejado que sugiere el bosque, la estilizadísima torre, el lecho de muerte de Mélisande–, en una atmósfera que sugiere un depresivo Allemonde donde siempre hay medias luces, parece que nunca fuese completamente de día. Preciosa la escena de Mélisande cantando desde la torre, la escena de Pelléas y Golaud en la torre o su recorrido obsesivo por los peligrosos subterráneos del castillo, sugerido por el vagar en torno a un círculo luminoso, y las sombras de las sirvientas, casi meninas, casi geishas, recortándose en el fondo de la escena final. Grandísimo Wilson, con un esteticismo muy en consonancia con el teatro simbolista de Maeterlinck.
Gruberoviano escribió:
Me gustó la atmósfera del montaje de Wilson, aunque quizá hubiera ampliado un poco los elementos escénicos. Siempre he querido ver un pozo, y una torre con la trenza de Mélisande cayendo hasta el suelo. Creo que es algo que no se ha visto en NINGÚN montaje de esta obra.
Pregunta ¿de verdad le hace falta VER la torre de cartón piedra y el pelucón desbordándose desde el antepecho?
Creo que en la producción estos elementos, que hubiesen resultado de una literalidad casi risible, se obviaron perfectamente con esa maravillosa imagen de Mélisande en la torre, desde la que cae la larga cola de su túnica, además de que la cantante lleva un recogido voluminoso que sugiere la existencia de un cabello largo y abundante…
De cualquier manera, busque fotos de Mary Garden, creadora del papel, donde sí encontrará el pelucón que usted busca. Caramba, es usted muy joven para echar de menos puestas en escena donde todo sea TAN literal.