Carl Tunner escribió:
-Para colgar una crónica se necesita un nivel y un bagaje. Ese es el problema, creer que cualquiera puede poner una crónica mínimamente decente.
En fin, como yo, claramente y sin duda, no tengo ni nivel ni bagaje suficiente para hacer ninguna crónica que merezca ser calificada como decente

, pero como también es cierto que creo que estoy en mi derecho de poner lo que me da la gana, aunque sea tan poco interesante como para que nadie le merezca la pena leerlo o molestarse en rebatirlo, allá que voy (cobarde tampoco soy mucho, creo).
Por cierto, señor Arnold, palabrita del niño jesús que cada día trabajo más el arte de conocer las óperas como primer medio directamente en el teatro. Hasta ahora esta ventaja me ha ofrecido momentos estupendos, y no tengo intención de perderlos nunca. Una vez escuchada en directo, la estudio, la practico, la relamo en la medida de mi escaso conocimiento general del medio, pero la primera impresión debe ser siempre que se pueda en directo, que es como debe de ser
En esta tesitura (o situación) me encontraba con el Pélleas. Tenía apenas referencias de las líneas generales del libreto, estuve pensando mucho si ir o no ir, y allí que fui.
Reconozco que tardé un buen rato en adaptarme al ritmo general, a la escenografía, a la música y al argumento. Pero poco a poco, sin darme cuenta, todo fue encajando.
Lógicamente no puedo comparar porque no he visto otro Pélleas, pero este Pélleas me encantó. Lo que ayer me fue explicado en esta representación fue que el problema fundamental es la incomunicación. Mélissande le cuenta todo a Golaud, le cuenta que no es feliz, le cuenta que no quiere recuperar la corona del lago de la primera escena. Pero él no escucha, solo piensa en sí mismo, esto es lo adecuado a su posición, por encima de todo, ni su hijo es importante, ni con él se comunica, ni es capaz de comprender que la escena del anillo en la fuente es una copia de la de la corona del principio, y que ella no quiere vivir así y, ni siquiera, después de matar a Pélleas e interrogar a Mélissande, es capaz de escucharla cuando ella le dice que le quería, pero que eso no es nada malo. Pélleas escucha, primero escucha a su amigo moribundo, que le llama, después escucha a Mélissande, y también a su hermano cuando le dice que se vaya. Siempre está ahí, Golaud lo sabe, y por eso le utiliza en la escena de la visita a la gruta: pídeselo, dirá que sí, yo le conozco.
Todos se mueven en un ambiente de lo políticamente correcto, lo que hay que hacer, el deber, por encima de la felicidad. La escenografía me parece adecuada para explicar esto, nunca hay un contacto cariñoso, las manos no llegan a tocarse, los besos son en la distancia. El contacto es únicamente violento, fundamentalmente en la escena con el niño asomándose a la ventana. Todos están encorsetados por la tradición, la educación, el deber, la apariencia.
La felicidad es imposible en ese ambiente pesado, no hay luz.
La escena final, conmovedora hasta emocionarme, la niña, heredera de la madre, condenada a vivir en un mundo en el que nadie la entenderá, por mucho que hable, por mucho que ame. Generación tras generación, no es posible comunicarse.
Dicho lo cual (y perdonen la parrafada), vamos con otros menesteres (de los que sigo sin tener ni idea):
La dicción impecable en todos (me iba enterando hasta de lo que decían...)
Yann Beuron: cumplidor sin grandes emociones (ninguno de los papeles ofrece grandes dificultades vocales), vestido por su peor enemigo (imposible encontrar un atuendo+peinado que le siente peor al cuerpo+cabeza de este pobre hombre).
Laurent Naouri: muy bien vocalmente, emocionante y con volumen, aunque me costaba quitarme de la cabeza que iba caracterizado igualito que Parada (el del cine de barrio) en una noche japonesa.
Selig: me gustó mucho. Buena voz y emocionante interpretación.
El niño Leopold, pues vaya papelón para cantar un niño, pero no estuvo mal para lo que es...
La Tilling tiene una voz limpia pero cortante, un poco áspera. A mí me hubiera gustado una interpretación más dulce.
La Summers me gustó, también con la voz un poco áspera, pero en este caso creo que venía bien al personaje.
Dicho lo cual, me voy a opinar al hilo de Jaroussky, que también estuve...
