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Mi opinión tras ver entero el video de medici tv. Antes de nada, esto de medici tv no lo conocía, y es gratis, y veo que tiene mucho y de muy buena calidad visual y sonora. No creo que sean descargables de manera alguna, verdad?. Y se queda siempre ya disponible o se limitan las visualizaciones de forma temporal hasta que las borran en algún momento? Cantantes. Hay una gran, total e indiscutible triunfadora de la velada: Anna Netrebko. Es de ancho, largo y alto lo mejor de la función, está soberbia, y va sobrada de recursos, de limitaciones ni media. Voz en punta, clara, brillantísima, con emisión de armónicos que hasta desde un video se pueden escuchar. El primer acto es de órdago a la grande lo que hace, una auténtica exhibición; en el terceto directamente ha barrido tanto a Plácido como a Meli, y sin muestras de estar derrochando hasta la última gota, al contrario, se la ve fresca y fuerte, contundente, rotunda, fruto de un buen empleo técnico. Su voz corre con facilidad, y denoto cierto toque algo más oscurito en su timbre que embellece la traducción de un personaje escrito para soprano dramática, pura verdiana. Ópera con mayúsculas, Verdi de altos vuelos. Y, por supuesto, nos deja exquisiteces, delicias propias de la música que canta, como su intro al concertante final del acto dos. Igualmente magnífico el cierre que hace del mismo. Nada de acuerdo esta vez con "gruberoviano" en cuanto a la escena de la torre; sigue estando brillantísima en tal parte, cierto que en un par de momentos le faltó algo de fiato para terminar la frase, pero siempre se se la escuchó aterciopelada, con un legato ejemplar y nuevamente ofreciendo detalles, exquisiteces y pianisimos estremecedores. Sobresaliente.
Los demás del cuarteto protagonista, hacen cosas más del montón. El tema candente, Plácido. Pueden cebarse lo que quieran con él, efectivamente, su esmalte y brillo vocal se va gastando y erosionando cada día más. Su realizacion global no es buena, pero hay cosas que hay que decir a su favor, entre ellas, y primordialmente, que en esta función ya estaba enfermo este día, en condiciones que perfectamente hubiesen entendido que cancelara, esto no está demás tenerlo en cuenta; pero él siempre da de sí todo, se debe a su público, y como tal, siguió adelante con este día, ya el colmo hubiera sido que hiciese el resto de funciones programadas. Sufre de lo lindo en su aria y sobre todo en la cabaletta, en la que terminada se le escucha jadear y se le ve sudando como un pollo. Mucha tela. En otras partes menos cantabile, saca en cambio a relucir su saber escénico e interpretativo e incluso nos lleva apensar que quien tuvo, retuvo: el acto tercero es en general bastante bueno de su parte ("In braccio al mio rival", terceto con Ferrando y Azucena). Por supuesto, no trato de justificar una traducción de un "Luna" definciente, pero viéndola, simplemente viéndola, tampoco es en abosluto pretexto para riducilizarle o faltarle, en absoosluto. En especial porque ya digo que nada tiene que ver ese tercer y cuarto actos con los dos primeros, que son sus perores actos. De hecho, es él quien "termina" la ópera a lo grande, porque "Azucena" pierde tal oportunidad aun teniendo su inmortal exclamación que acorta de forma fea. Es Plácido quien hace justicia a tal final. Yo, no le suspendo.
Meli es uno de los muchos tenores líricos que pasean por el escenario rol de spinto: o se hace así, o cerramos repetorios, no queda otro porque spinto puro es especie en extinción a no ser que Jorge de León tenga la propiedad y don de la doble, triple o n-ple ubicuidad. Aún pasando por alto tal déficit de partida, común al del resto de sus compaleros de cuerda, pasa desapercibido, pasable sin más en el mejor de los casos; la voz no es fea, pero se echan de menos demasiadas cosas. El inventido de la "pira", mala idea, pero bueno, todos los problemas que tuviera como "Manrico" hubieran quedado en eso, para nada.
La mezzo, "Azucena", Marie-Nicole Lemieux, es realmente floja, la más alejada del lenguaje verdiano; molestísimo y feo vibrato, y estéticamente se mueve y gesticula pareciendo más directamente el domonio que una bruja gitana. En resumen: una "Leonora" verdiana; el resto, recicles, quieros y no puedos, o directamente canto feo: a varias decenas de años luz de la rusa. Si acaso, de hecho, el único que queda a un solo año luz de la rusa es Riccardo Zannellato ("Ferrando"). Me gusta mucho la primera escena que hace, aun que en ese sentido me pesa mucho, la otra cosa que destaco de este "Trovatore": la regia. Me parece chulísima. Ese juego de salir desde la explicación de un museo en la actualidad y jugar con el flashback hacia la época original, y hacerlo de forma constante, me parece una idea excelente en una ópera cuyo libreto contiene constantes racontos o narrativas; todo un acierto enfocarlo así; siempre, de hecho, he pensado que el flashback y el desarrollo escénico de una narrativa es algo que se explota poco en la ópera y, en cambio, funciona muy bien cuando se hace, ayuda a entender mejor la trama, y si encima, como es el caso, los elementos y vestidos que se usan son tan bonitos, aún mejor. Por cierto, hablando de belleza, aun entrada un poco más en carnes, la Netrebko me sigue pareciendo un auténtico bellezón, y sabe usar muy bien su grata presencia, nos deja disfrutar de un generoso y bello escote en el acto final. Es que para colmo, es un quesito de mujer. Muy bien los comprimarios. Tampoco es cierto esto que dicen que en las ovaciones finales se viene poco menos que abajo el recinto con Plácido. Eso no pasa, ni tampoco en las ovaciones que surgen por números. Es ovacionado? sí, por supuesto, pero no lo es más que el resto, ni tampoco se ve un público que esté en pleno éxtasis o ebullición ni con él ni con ninguno (un poco más con la Netrebko, pero diferencia nada destacable -hablo de las ovaciones salzburguesas-). Yo lo que veo son agradecimientos normales, sin más. ¿por qué se dicen cosas que no son cuando además, están ahí en la red, a la vista de todos?... en fin...
Gatti intenta crear una versión personal de la partitura, aunque los cambios que presenta de tempo no parecen de gozar de la naturalidad y espontaneidad deseada, incluso llega a crear, sobre todo al magnífico coro, alguna imprecisión puntual. Recuerdo la dirección hace años de Luisotti en Madrid, en la que tuvo un resultado sensacional su labor, aun mucho más arriesgada que la de Gatti en cuanto a novedades dinámicas. No obstante, hacer sonar mal a la Filarcómica de Viana y su coro asociado, casi es algo que tendría que proponérselo hacer un director. Nos vale pues.
Un "Trovatore" pues del que por justicia, ha de quedarnos en la retina la magnífica "Leonora" de Netrebko y una estética e idea escénica brillante. Si otros prefieren recordarlo por la dudosa colaboración de Domingo, eso que se pierden, por desgracia para ellos.
_________________ Harmoniously, NICO
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