Hola a todos. Veo que hay división de opiniones, como está mandado. Para mí lo mejor de la noche fue conocer al amigo Loge. Eché de menos otros foreros zaragozanos ¡Para una vez que puedo asistir a un evento en mi pueblo!
Al grano, digo que lo mejor fue Loge, aunque la función es notable. Ese notable de la primera línea actual, taaan lejos de los momentos memorables que todos tenemos en nuestra discografía de cabecera. Que Alagna domina la escena ¡quien lo duda! Pero es una sombra de su versión francesa. ¿Recuperado? Empezó muy frío y terminó pidiendo la muerte a gritos -mejor a estertores, como apunta Tip. Esto son accidentes de escena, pero es que cuando la voz sonó mejor mi oreja no lo reconoce, ha perdido brillo y se ha oscurecido; pierde en los momentos líricos sin llenar en los más heroicos. O me lo parece...
Del resto, pues lo mejor Furlanetto. ¡Ya lo siento, maestro Spinoza! Con todos los trucos que quiera, con defectos de emisión, con cambios de color a media voz... Pero cómo dice y cómo transmite. Con más escuela que todos los demás juntos. Keenlyside empezó regular y se entonó. Hace esfuerzos por no parecer relamido y sobreactúa, a su voz le falta pasta, pero es un cantante de altos vuelos y se murió que daba gloria oírlo. Las señoras, no tan mal como me temía. La Poplavskaya tiene un instrumento importante y buena técnica, aunque resulta algo plana. La Smirnova le echa ganas para manejar una voz imposible para Eboli. En
O don fatale aquello no ligaba ni con maizena. Y en cuanto al Inquisidor, preguntaban que por qué lo presentaban con parkinson. Es bastante evidente, para justificar dramáticamente su estado vocal, con vibrato tambaleante y graves directamente extraídos del hígado; el truco es ingenioso, pero a ver quién se lo cree a continuación deteniendo el motín, si dan ganas de decirle "vetepayá, abuelo, y déjanos hacer la revolución tranquilos".
Y la dirección. La escénica anodina, sin platillos volantes ni rayos uva, para tranquilidad de Loge. Eso sí, no se privan de un Auto de Fé delirantemente
Black Legend con repelente monje sádico acompañando a unos penitenciados que parecían patrocinados por Botín (llamitas igualicas que las del banco de marras en las sayas) y brocheta de herejes para finalizar. En cuanto al director canadiense sonó un poco brochagorda, para mi gusto.
Realización sin incidentes y subtítulos mejorables. Ese
Tu che le vanità traducido en tercera persona...
Perdón por el rollete, es que últimamente entro tan poco que me da el calentón.