Vamos allá, mi tercera de la serie con este otro cast.
Decir antes que nada que esta producción de la cineasta Shirin, vista desde el centro del teatro y con perfecta visibilidad, le quitas las estupideces de los 3 desfiles pre actos y que interrumpen la dramaturgia musical de la partitura y algún sketch que nada aporta, y pese a su traslado a la actualidad con sus mensajes, tiene cierto interés en cuanto a vídeos e imágenes bien realizadas ( sobre todo, las que reflejan la escena del juicio a Radames ).
En segundo lugar y ya hablando de los tenores que cantan actualmente Radames, decir que Beczala , no siendo un spinto “ guerrero” ( desde que desaparecieron los Del Mónaco, Corelli, Tucker, Lavirgen, el Domingo joven, Giacomini y Martinucci posteriormente que sí eran voces de spintos para cantar el rol comme il faut , más luego los Pavarotti y parecidos que lo adaptaron perfectamente a su vocalidad), es de los pocos notables tenores actuales que saben cantarlo y adaptarlo a sus medios SIN berrear este Radames.
Que hoy en día, dos sesentones como Beczala y también por supuesto Roberto Alagna, den “ sopas con ondas “ en estos roles de lírico amplio y hasta spinto a cualquiera de los tenores actuales, es para hacerse mirar la situación actual del panorama tenoril en este tipo de amplio repertorio de ópera italiana y añado la francesa.
Citados estos dos preámbulos, decir que este reparto de anoche, con sus ups y downs también, resultó más que atractivo en lo musical y vocal. De la buena forma del coro del Liceo ,ya lo cité en mis anteriores comentarios, extensivo a la orquesta aunque bajo la batuta del asistente Josep Gil ayer denoté ciertos desajustes ( el preludio me resultó extrañamente descuadrado y alguna entrada descoordinada como en el dúo Aida /Amneris, así como excesiva gesticulación en los brazos del concertador sobre todo en los concertantes )
ANA PIROZZI, es una soprano lírica amplia ( no dramática de agilidad pese a haber cantado Odabellas , Abigaille,etc..) y aunque su instrumento en las partes más agudas pudiera sonar alguna estridencia con dificultad para apianar ( por ej., poco atractivo su final del ..o patria mia..), cuando canta con su voz de lírica pura, muestra homogeneidad, gusto, dominio del canto legato y un notable fraseo como demostró en sus dúos con Radames ( no en el dúo con Amonasro donde el vozarrón del barítono ENKBHATT a ratos , se la comía ).
TSENIA DUDNIKOVA, con esta típica voz algo metálica de las eslavas, tiene un instrumento interesante , amplio, a ratos con proyección brillante, pero debería pasarse una temporadita por Italia, para mejorar su fraseo en cuanto a ópera italiana y por supuesto dotar de mayor homogeneidad a su línea de canto.
En los dos primeros actos, estuvo más que digna e interesante , pero en su gran escena del Juicio, mostró si , toda la intensidad requerida pero a base de cambios de color frecuente, ora agudos alguno destemplado ora algunos graves entubados que exageraban la citada intensidad.
El barítono mongol ENKBHATT, es una voz de barítono oscura , rotunda y de excelente proyección , da gusto escucharla y recuerda a los grandes barítonos de ópera italiana de finales del siglo pasado. Su único problema y quizás por su origen, le falta dotar a sus personajes ( en este caso a Amonasro, que solo canta media horita, final de segundo acto y su dúo con Aida en el tercero , más el final del mismo ), de una mayor variedad en el fraseo, dándole más acentos a su interpretación. De todos modos, vocalmente es una fiera en el mejor sentido del término.
PIOTR BECZALA, tenor lírico de voz timbrada, dominio del canto con gusto y clase , brillante incluso en cuanto a proyección , armónicos y expresividad, podría ser tildado años atrás (y por los “ viejos operófilos “ como un Nemorino in Egipto , como lo fueron Carreras y hasta Pavarotti y luego Alagna ), pero en la era actual, su línea de canto clara y con legato como he citado al principio de mi crónica, no tiene parangón en la actualidad ante tenores chillones aupados por el marketing. Cantó su Celeste Aida, pausadamente o con precaución digamos que inteligente , para acabar el aria ( y eso a mi NO me gusta en ópera italiana ), con un…vicino al sol…en falsete.
A partir de entonces ya en en el terceto como en todas sus intervenciones, ya figuró como un Radamés con canto incisivo y hasta heroico expresivamente, nunca forzando su instrumento , creíble interpretativamente y siempre de timbre grato sin alterarlo; excelente final del acto del Nilo, con su…Sacerdote, Io resto a te…, manteniendo la zona de paso y su dominio del flato.
Del resto del cast, voz de bajo auténtico el Ramfis que cantó el georgiano MANOSHVILLI más que correcto y solvente sobre todo en la escena del Juicio con sus imprecaciones; y en cambio, su compatriotas ANDGULADZE que cantò el Rey , voz velada y mate, más que deficiente.
De la sacerdotisa y el mensajero, me remito a anteriores cometarios.
PD. Añadir que aún en la distancia del tercer al segundo piso, pude saludar gestualmente al amigo Dufol, presente en la función. Para próxima ocasión, mejorable coordinación.
