MarttiT escribió:
En mi opinión, este es un problema muy habitual. Ocurre lo mismo con las arias: aplaudimos "Nessum dorma" aunque la berree cualquier tenor mientras que otras arias pasan desapercibidas porque no son populares.
En el Real cuando se canta un aria emblemática no se tiene el aplauso ganado desde el principio, incluso se arriesga uno a que le abucheen, situación que nunca se da en arias menos habituales, pero cantar por ejemplo la pira, si la haces bien y sobretodo si pegas un buen agudo final tiras el teatro, pero si no lo consigues tienes el buuuh asegurado y si no que se lo pregunten a Casanova y Margison, ambos protestados.
Es cierto que en todos los teatros se aplaude mucho al nombre. Para empezar suelen tener sus fans que ovacionan y calientan el ambiente. Hay famosos que son leyendas vivientes de la lírica y famosos que son infumables, y cada uno tendrá su lista para poner a unos y a otros en cada lugar.
Luego está la gloria veterana. En mi opinión se tendría que premiar mucho al inicio de un recital y al final, ovacionar la carrera es de agradecidos, pero en una ópera la ovación entre medias debería estar más medida por sus logros artísticos del momento. Por seguir una lógica en la representación y por respeto a los demás cantantes.
Un abrazo