Fin de semana en Roma , acabo de llegar , capital siempre un placer re visitarla en lo cultural pese al día lluvioso del sábado, con una ciudad más limpia y hasta más vigilada con bastante patrulla de carabineri por las calles. ( ¿ será gracias a su actual Administración Pública ?)
En cuanto a lo operístico, esa reproducción de la TOSCA inaugurada en 1900, con al parecer idéntica puesta en escena del otrora Adolf Hohensteim, revisada por Carlo Salvi, cumpliéndose ese proyecto del Costanzi de la TOSCA del 125 aniversario, con tres tandas ( las de enero pasado con Saioa Hernández, y estas de marzo que empezaron ayer con la “ diva “ Netrebko ).
De la función , de ayer pues para mi ( y pese a los tifosi de Anna Netrebko - no sé si la colonia rusa únicamente que le vitoreaban todo ), más sombras que luces en lo artístico.
Lo mejor, pues iluminarse los ojos con esa obra de museo ( no apta para los amantes del Koncept, de las “ passolinadas sexuales”, de los sin sentidos escénicos ) que debió ser esa Tosca de 1900 y que todavía ( pese a la ausencia de dirección escénica de actores ) es una gozada visualizarla.
Lo bueno también, la excelencia de los coros en la gran escena del Tedeum y ya bastante buena ( ma non troppo ) la concertación de Daniel Oren más pendiente de la diva Netrebko ( con tiempos excesivamente lentos en el segundo acto , así como en el dúo ..o dolci mani….No estando ella en escena, si que hubo tensión orquestal aunada a belleza de sonido, con esa buena orquesta del Costanzi.
De los principales solistas, diría que ANNA NETREBKO,pese a sus fans, a mí me decepcionó, por su desigualdad o hasta falta de homogeneidad vocal , notándose fatiga vocal en el tercer acto.
Supongo que buena causa de ello, es que Netrebko va a su bola, apenas habrán existido ensayos ( o porque era la primera de las 4 que tiene programadas ) y marca más ella los tiempos que el jefe Oren.
La voz de la rusa es brillante y escenicamente, tiene presencia y domina de pe a pa la escena.
Pero ya cantando y después de un primer acto algo reservón pero muy correcto ( sobre todo en su primer dúo con Scarpia ) aún abusando algo del canto parlato, si echó toda la carne en el asador en su gran segundo acto con lo mejor que fue..el vissi d’arte..acabado con una preciosa media voz sostenida, braveada justamente,
Dicho lo cual y antes, en sus intervenciones previas ( todas las escenas con Scarpia), forzando el dramatismo de la Tosca, con algunos agudos estentóreos atacados con portamentos desde abajo y lo que menos me gusta a mi, cambiando de color de voz cuando para enfatizar el personaje mete esos graves empujados buscando no sé qué efectos.
Ya en en el tercer acto, noté a la Netrebko algo cansada vocalmente ( su fiato nunca ha sido lo mejor de la soprano ) y la emsión a ratos, resultó oscilante o fluctuante.
No obstante y en general si está con ganas o ensayada, la expresividad de Netrebko es más que notoria.
De su esposo en la vida real y Cavaradossi circunstancialmente, decir que EYVAZOV, es un profesional entusiasta , que se lo curra pero no es voz para el Mario más dramático. El timbre no es demasiado grato, suena algo metálico, empuja esforzadamemte la zona de paso al agudo que sí en cambio,lo aguanta bastante bien.
Sus dos arias, intentadas cantar con intención pero dadas las limitaciones del tenor ( a punto del accidente vocal en el..recóndita armonia ), resultaron salvadas con una mínima discreción.
Quizás como tenor de ópera rusa ( estuvo más que correcto en el ültimo Hermann del Liceo ), destaque más, este esforzado profesional.
Del Scarpia de turno, sí me llevé la mayor decepción porque vocalmente ENKBATH A. es de las mejores voces de barítono de la actualidad, como ya demostró en el Carlo di Vargas liceistico del pasado noviembre con un gran tercer acto.
Pero Scarpia, como dirían los franceses, ..c’est autre chose”..y aquí no vale mostrar una bella voz baritonal sino que hay que interpretar y darle toda la expresividad vocal y matices que requiere el Scarpia pucciniano y cualquier otro gran rol de barítono verista.
Y el bueno del barítono mongol, fue más que que un Barone o pérfido Scarpia, un “ Scarpita” o un “ ayudante de campo”.
Las intenciones, matices, declamaciones del rol, tanto en el Tedeum como en todo el segundo acto, salvo algún pasaje aislado ( lo mejor fue ..la parrafada previa a la ejecución “ a lo Conde Palmieri “), brillaron por su ausencia. La voz de barítono es buena, pero su canto resultó lineal, soso, sin apenas intención de ningún tipo y claro, un Scarpia lineal o hasta aburrido, no es el Scarpia expresivo que creó Puccini.
Teatro abarrotado, con demasiado “ club de fans “.
Quizás mi error, fue asistir a la primera de la serie , poco o nada ensayada , pero las fechas eran las que eran.
