Vengo ahora de ver la Flauta mágica, no suelo ser muy partidario de esos montajes con los que nos obsequian los "genios", que habitualmente lo que suelen hacer es provocar para que se hable más por las chorradas que hacen que por las excelencias de su trabajos. Viven como les ocurre a algunos cocineros modernos, que están a la sombra de los verdaderamente artistas de la cocina, y que te quieren convencer de lo bueno que está lo que has comido hablándote como si tuvieras 8 años, y fueras un poco retrasado (hay algunos políticos que también lo hacen). Todo eso es lo que pienso de la mayoría de esos “genios”.
Pues bien, hoy he visto una puesta en escena de un genio (sin comillas) de verdad, que nos ha dejado con la boca abierta con un trabajo bien hecho, original, con clase, y con una coreografía y dirección de actores espectacular, es difícil hacerlo mejor. Que diferencia con el bodrio flautil de hace unos años que padecimos aquí, que bochorno. O sea que cuando se habla de que una puesta en escena ha provocado las críticas y las iras del público, no es porque la mayoría seamos carcas de la fachosfera, y que queramos enfangarlo todo (lo del fango da para mucho). En realidad lo que ha ocurrido es que el “genio” lo que ha hecho ha sido una castaña de marca mayor, mientras además, alega que no ha sido comprendido. Pasen señores, pasen, vean el montaje de Simón McBurney, y se darán cuenta de lo que estamos hablando. Extraordinario.
En el apartado musical y actoral el nivel general ha sido también muy importante, esta es mi valoración:
Giovanni Sala (Tamino), lo había visto en alguna ópera anterior y no me terminaba de convencer, hoy ha estado muy bien toda la noche, incluso su voz que siempre me ha parecido pequeña, la transmitía mejor. Muy bien.
Serena Sáenz (Pamina), La joven soprano catalana ha resuelto su papel con solvencia con su voz limpia y clara, y agilidad para desenvolverse. Muy Bien.
Matthew Rose (Sarastro) Ha impuesto su voz rotunda y su presencia física en la composición del personaje, daba muy bien en el papel. Muy bien.
Rainelle Krause (Reina de la noche), otra de las triunfadoras de la noche, sus dos famosas arias siempre me han parecido de las más complicadas del género (especialmente la del acto segundo), las ha solventado con facilidad y con grandes aplausos. Muy bien.
Iria Goti (Pamina) también ha cumplido perfectamente con su papel. Bien.
Y por último, y no es porque haya sido el menos importante ni mucho menos, Gyula Orendt (Papageno), un figura, que tío, ha derrochado aparte de voz una gracia y simpatía espectacular, un fiera. Muy bien.
El resto han cumplido todos sobradamente.
El Coro lo habitual, igual canta, que baila, que hace el pino. Ha estado soberbio como siempre. Muy bien.
La Orquesta tremenda, desde donde estaba hoy veía a su Director James Gaffigan como estaba disfrutando junto con sus componentes, se nota el buen ambiente, por cierto, la flautista de premio Oscar. Ha sonado todo de una forma sensacional, que maravilla. Muy bien.
Y la guinda de la noche ha sido el disfrutar de la compañía de un matrimonio amigo de Onda (mi amado pueblo), de mi querido paisano El Gato montés (he ido con él de sobrero), del travieso Dufol acompañante del gran Tunner, que se ha pasado aquí unos días. No sé si habrá videos de los dos peladillas (según malas lenguas Tunner le mordió a alguien porque se acercó a su paella).
La prueba del algodón de lo que hemos visto ha sido el monumental aplauso final del público puesto en pie, y una cosa muy curiosa y poco habitual, hoy no se iba nadie. Yo tengo la suerte de que vuelvo el miércoles día 12.
Amigos foreros, mi consejo como aún quedan varias funciones es de que si podéis os acerqueis por aquí, no os arrepentiréis.
Calificación global: Extraordinaria.
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Era tan pobre que solo tenía dinero
La vida está llena de pequeñas cosas que son las que te hacen feliz
