Más que interesante estreno de HILDEGART, de Juan Durán, el pasado sábado en el Festival Little Opera Zamora. En La Voz de Galicia, Hugo Álvarez Domínguez aportó mucha información al respecto, que comparto plenamente.
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/c ... P38996.htmHILDEGART: LA VIRGEN ROJA CANTA EN ZAMORA
HUGO ÁLVAREZ DOMÍNGUEZJuan Durán cuenta la historia de Aurora Rodríguez Carballeira y su hija26 jul 2025 . Actualizado a las 12:42 h.·
Hoy, en el Festival Little Opera Zamora, se cumple uno de los sueños de Juan Durán: convertir en ópera la historia de Aurora Rodríguez Carballeira y su hija Hildegart, uno de los filicidios más sonados de España. Durán descubrió la historia con la película de Fernando Fernán Gómez a finales de los 70 y vio un potencial enorme. Hubo un intento frustrado poco después del estreno de su ópera O arame: entonces le dio formato de ballet pero tras su encuentro el pasado año con Conchi Moyano (directora de Little Opera Zamora) recuperó la idea de hacerla ópera.
Hildegart enfrenta la historia de Aurora Rodríguez Carballeira y su hija con el estudio del caso por parte de un juez y un psiquiatra. Durán trabaja con un conjunto de cámara, priorizando las voces, la línea de canto y la inteligibilidad del texto. El gallego ve Hildegart como un paso adelante en su producción operística. No esconde a Britten entre sus referentes: «los dos trabajamos un lenguaje tonal muy extendido que no rehúye ni el cromatismo ni la atonalidad, con guiños líricos, no fácil de interpretar». Considera salir de la zona de confort estrenar en Zamora, porque «aquí soy un desconocido», apunta. Asegura que eso le dará mayor perspectiva de la recepción del público y que estrena Hildegart junto a un equipo «de mucha altura».
Sonia de Munck interpreta el rol titular desde «la ilusión de juventud de una mujer que hizo escritos que pasman por su lucidez a una edad temprana. Siguió una línea independiente, enfrentándose a la sociedad que la acunaba con gran libertad intelectual y un juicio crítico», explica. «Antepone la verdad y la justicia a los propósitos personales: ese es su triunfo» remarca de un rol ante el que sintió una conexión grandísima. «La música plasma magistralmente las emociones del libreto», remata. En la misma línea se expresa la mezzosoprano Sandra Ferrández que interpreta a Aurora un papel «contenido, cuya música incide en la psicología del personaje: exige legato y es cortante». Un rol con una carga emocional importante que ayuda a «poner el foco en una enfermedad mental como la paranoia, más habitual de lo que creemos».
Tanto Ferrández como el barítono Javier Franco (que ha estrenado obras de Durán, entre ellas su ópera O arame y aquí hace el fiscal) tienen experiencia en estrenos. Para Franco es una responsabilidad enorme: «Los que vengan después te tendrán de referencia». Especialmente cuando se trata de estrenar música de Durán, por el que siente gran respeto como compositor, definiendo su escritura como «gustosa de escuchar pero difícil de hacer». César Arrieta es el psiquiatra, un personaje que introduce ideas nuevas para entender la situación de Aurora para no reducirla a una asesina. Su música es «aséptica y científica» pero se va abriendo hacia un lado más humano. «Tiene tesitura asequible y un estatismo que reta al intérprete a buscar variedad». Para Arrieta, la clave de esta obra es cuestionarse «hasta dónde te pueden llevar tus propias ideas por fundamentadas que estén».
Lucía Marín, una de las directoras españolas más punteras de hoy, estará en el foso. Siente una gran responsabilidad ante una obra «excepcionalmente construida en lo sinfónico». Define el estilo de Durán como «expresionismo tonal lírico». Tiene «un lirismo muy claro, con un juego más tonal que la Segunda Escuela de Viena, sirviendo a lo poético del libreto». Ve una historia apasionante porque es «pura paradoja». «Hildegart parece un adalid feminista, pero manifiesta que la lucha feminista es la revolución pendiente del mundo a cualquier nivel». Aquí, dice Marín, hay dos mujeres víctimas de su propia idea. «La libertad que reclamaban de puertas afuera no lo era tanto de puertas adentro», insiste. Habla de «cuánto queda por recorrer en el siglo XXI». «El arte y la cultura deben poner un espejo ante nosotros para reflexionar y dejar un futuro y una sociedad mejor: para eso existe Hildegart», remata tajante. La de esta noche en el Festival Little Opera es la primera parada de una ópera que esperamos pronto en las programaciones gallegas.
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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/c ... P22992.htmLa ópera gallega «Hildegart» triunfa en su estreno en Zamora
HUGO ÁLVAREZ DOMÍNGUEZ
El público en pie ovacionó largamente la obra de Juan Durán27 jul 2025 . Actualizado a las 19:51 h.
Seis minutos de aplausos y el Teatro Ramos Carrión de Zamora en pie aclamando al elenco es el balance del estreno de Hildegart, tercera ópera del gallego Juan Durán, que vio la luz el sábado en el Festival Little Opera. El éxito no es de extrañar: la partitura condensa tensión creciente, sin dar respiro, y posee los elementos para el triunfo. Hay en la partitura un cúmulo de referencias bien engarzadas. De la marcha militar que abre la obra (recuerda a Prokofiev y Shostakovich) o ese inicio, con el fiscal desgranando el crimen de Aurora Rodríguez Carballeira (¿cómo no pensar en Peter Grimes de Britten?), pasando por un recitado con una cadencia lírica propia de la escuela francesa (el primer soliloquio de Hildegart tiene ecos de Poulenc) y equilibrio entre lo dramático (abundan cromatismos y bordea la atonalidad si es necesario) y explosiones líricas de los conjuntos. El dúo de madre e hija ejemplifica cómo Durán humaniza a los personajes a través de su música. El único cuarteto, bien equilibrado, y el arrebato lírico que conduce a Aurora a la locura mientras justifica su acción tiene un fuerte influjo melódico y conduce a un trío que cierra la ópera con brillantez e insospechados ecos de Albert Guinovart.
El autor, deudor de la contemporaneidad, cuida que las voces se muevan en un cantabile que obliga a mantener la línea de canto y favorece la inteligibilidad de un texto (de Javier Mateo) útil para cantarse (no es baladí) que peca de demasiado explicativo sin arrojar soluciones a la dicotomía asesina/paranoica que abren fiscal y psiquiatra sobre Aurora: a ella corresponde redimirse en su monólogo final, el mejor momento de un texto que ganaría apostando por lo poético.
Del elenco destaca la buena dicción en castellano de todos (parece una obviedad, pero no lo es). La Hildegart de Sonia de Munck se mueve con comodidad en el estilo declamado que el rol demanda las más de las veces, con voz bien timbrada y el squillo necesario; al tiempo que Sandra Ferrández compone una Aurora de una pieza desde lo dramático (sabe sugerir el delirio sin cargar las tintas) y saca petróleo de su número final, por fraseo, redondez y línea de canto. Javier Franco, como el fiscal, presta su timbre robusto y sonoro y se mueve con comodidad en tonalidades ambiguas, mientras César Arrieta (el psiquiatra) muestra voz penetrante. La Sinfónica Alma Mahler domina una escritura que maneja soluciones de gran valor expresivo (el uso de los vientos, ese piano que recuerda a The Turn of the Screw Britteniana o el modo en el que cuerda y percusión sugieren la locura de Aurora) bajo la batuta de una Lucía Marín que se prodiga en dibujar los pequeños detalles de la partitura, al tiempo que logra siempre un acertado balance entre foso y escena.
Montaje funcional
El montaje de Alberto Trijueque usa pocos elementos pero es funcional y de buen acabado estético gracias a la tecnología (seis pantallas cuelgan de la escena para apostillar el texto casi a modo hermenéutico, sea con frases o imágenes), destacando la cuidada ambientación de época (acertada plástica escénica de Igone Teso) y una iluminación pertinente. Sobra el detalle sobre la concepción de Hildegart: no se necesita. El texto no incide más en el asunto.
La respuesta del público (venido de toda España, con presencia de personalidades prominentes como la legendaria soprano chilena Cristina Gallardo-Dômas) fue inmejorable y la sensación de satisfacción de todos es prueba del trabajo bien hecho. Hildegart es una de las más interesantes partituras líricas de Durán y su ópera más redonda. Entra por la puerta grande en el corpus de óperas gallegas del siglo XXI. Merece, por justicia, estar en escenarios gallegos y del resto de España.