I Puritani, Función del 25 Septiembre, Catania, Festival Bellini
Vi por internet el festival Bellini en Catania hace ya como seis meses, y me pareció una propuesta interesante. Como no sé prácticamente nada de festivales de ópera en Europa, fui a ciegas y sin tener mucha información. La información que sabía, o creía saber, es que cada año, representan una obra de Bellini en el Teatro Massimo Bellini de Catania, este año eran Los Puritanos, Cantaban Jessica Pratt y Dmitry Korchak en los papeles de Elvira y Arturo respectivamente. Cómo no tenía más información ni de cuando salían a la venta las entradas, recurrí a la IA. Muy generativa me contó unas historias muy detalladas de versiones, puesta en escena y detalles varios, que no acertó prácticamente nada.
El teatro Massimo Bellini estaba y está de obras, así que se representó en un teatro pequeñito, y hasta último momento no se pudo comprar las entradas, salieron a la venta en septiembre, ante mi insistencia, la chica de la taquilla me guardo una entrada que recogí el día de la función (media hora antes). Por dato; 35 euros en platea.
Todo era muy de andar por casa, no en sentido peyorativo, sino muy cercano. El Teatro estaba lleno y la representación era con una puesta en escena muy muy tradicional, el pequeño escenario tenía un castillo de cartón piedra en la boca del escenario y en las distintas escenas ponían una lona haciendo de fondo y un atrezo mínimo. El vestuario muy humilde pero ambientado en la época. La filosofía del festival es ser lo más fiel al libreto original. El coro no cabía en el escenario en muchas escena y cantaba desde fuera del escenario, pero en el teatro tapado por unos paneles, se le oía perfectamente.
Jessica Pratt fue de menos a más. Empezó reservona pero a partir del Vieni Aturo se vino arriba. Nunca la había escuchado en directo, y me sorprendió gratamente. Mucho más expresiva que su compañero Dmitry que siendo correcto, tiene una línea de canto menos refinada. Investigando por internet, parece que son el tercer reparto de las Normas Madrileñas, y me dio la impresión que Dmitry encajará mejor como Pollione que como Arturo, siendo correcto.
La orquesta estaba muy cómoda en un repertorio que domina perfectamente, unos tempi un poco lentos, salí del teatro medio hipnotizada. Con especial mención a la trompa, que tuvo una noche o calvo o tres pelucas, en pasajes atinadísima, en otros no tanto...
La IA me prometió la versión integra, que no lo fue, y tuvo los recortes tradicionales. Esta es una espinita que no me quito
En resumen, me pareció algo maravilloso, por su sencillez, y la falta de pretensiones, un trabajo muy honesto, muy cuidado. Tal vez por el tamaño del teatro y la cercanía, me emocionó verdaderamente. El año que viene intentaré repetir, eso sí, sin volar desde Catania, que por las cenizas del volcán complicaron la vuelta.