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Incidencias en la última “Gran Antología de la Zarzuela” realizada en Euskalduna – Bilbao.
En razón de las incidencias acaecidas durante los ensayos y la puesta en escena de la última “Gran Antología de la Zarzuela” (teatro Euskalduna, Bilbao), el personal contratado como ballet y coro del espectáculo nos hemos unido para quejarnos formalmente del departamento de producción en las personas de José Luís Moreira y Luís Calandre. Por el mal trato recibido redactamos una carta que entregamos en mano al Sr. D. José Luís Moreno, no habiendo recibido ningún tipo de respuesta o descargo por parte de los responsables de la empresa y, como tal, hemos decidido hacer público nuestro mal estar en consecuencia de lo ocurrido.
Queremos también dejar claro que nuestras quejas no pretenden dañar la imagen de Miramón Mendi ni de Sr. D. José Luís Moreno (que probablemente no ha tenido la oportunidad de leer dicha carta entregada en mano), si no persuadir al departamento de la empresa responsable de los problemas que tuvieron lugar en paralelo con el mencionado evento.
Queremos dar las gracias al trato recibido de forma ejemplar por parte de:
Personal técnico en general
Dirección Musical, Jorge Rubio
Dirección de Escena, Carlos Vilán
Dirección Artística, Fátima Costa
Director del Coro, Daniel Muñoz
Escenografía, José María Brioa
Dirección de Vestuario, Leocricia Caballero
Iluminación, José Manuel Gómez Dávila
Orquesta Sinfónica de Bizkaia
Dicho esto, pasamos a detallar los sucesos que han ocurrido:
En primer lugar, el sueldo determinado, aun estando por debajo del mercado, fue aceptado por los integrantes del coro y el ballet en demostración de buena voluntad y en apoyo a la propuesta de continuidad de ser contratados para la temporada del teatro “La Latina” en Madrid, que sucede al espectáculo de Bilbao. Promesa que a día de hoy, aún no ha sido confirmada.
En segundo lugar, pese a que los muchos ensayos que tuvieron como fecha de comienzo el día 31/07/06, el alta de los trabajadores data del día 9/08/06. Ante las quejas presentadas por esta irregularidad, el departamento de producción no dio justificaciones concretas del incidente.
En tercer lugar, el coro y ballet fue alojado en la zona más peligrosa de Bilbao (Residencia de estudiantes de la Calle Cortes), a 35 minutos a pie del teatro y sin ningún tipo de transporte gestionado por la compañía. De esto se derivaron sin duda varios incidentes propios de la criminalidad de la zona como intentos de robo, violencia física, invitaciones a prostitución, abordajes físicos y verbales constantes. Además, y dado que los ensayos tenían lugar cada día por la mañana y por la tarde, los integrantes de ballet y coro se veían obligados a caminar más de dos horas diarias.
En cuarto lugar, con el fin de reducir gastos, la empresa utilizó habitaciones individuales a las cuales se agregó de forma arbitraria otra cama para poder instalar 2 personas en un espacio sumamente reducido con las lógicas consecuencias de incomodidad e insalubridad.
En quinto lugar, de acuerdo con lo comunicado por la coordinación de la residencia, la producción había negociado el servicio de limpieza, establecido únicamente un sólo día en la semana. Por lo que no había papel higiénico ni toallas limpias para ducharse.
En sexto lugar, en reiteradas ocasiones tanto integrantes del coro como el ballet preguntamos al departamento de producción como sería nuestro último día y por respuesta hemos recibido que nos recogerían las maletas a las 19.00 h. en el hotel y así figuró en tablilla. De este modo, los trabajadores partirían hacia Madrid a las 0.30 h., después de la función, sin descansar ni poder ducharse.
En ningún momento se nos comunicó el horario de abandono de la residencia y por último para sorpresa de todos, había algo peor preparado. À las 10.30 h. de la mañana del último día de función, la producción nos informó de que tendríamos que abandonar las instalaciones de la residencia a las 12.00 h., quedándonos en la calle durante 8 horas hasta la hora de la función. Este último incidente originó otros problemas como el agotamiento físico y moral de los artistas, la pérdida de alimentos guardados en la residencia para cocinar, gastos económicos no programados en dietas, estrés...
Como remate final, nos han dejado “tirados” a las 5.00 h. en Madrid sin transporte hasta nuestros tan deseados hogares.
Por todo ello, el grupo de profesionales que integraron el coro y el ballet del espectáculo, se siente cansado, defraudado, estafado, subestimado, deprimido, insultado y engañado. Es una pena que una compañía que produce espectáculos de tan altísima calidad artística ofrezca semejante trato a las personas que contrata, por culpa de la manifiesta negligencia de un departamento que funciona de forma deficiente y que se defiende achacando los incidentes detallados a la falta de comunicación y reducción de costes.
Carta entregada en mano a Sr. D. José Luís Moreno que hasta la fecha no tenemos conocimiento de que la haya podido leer.
“Bilbao a 21 de agosto de 2006
A la atención de Sr. D. José Luís Moreno
Estimado Sr. Moreno, por la presente queremos hacerle llegar de la forma más directa posible la situación laboral en la que se encuentran los artistas de coro y ballet.
Ante todo, manifestarle nuestra profunda satisfacción por formar parte de sus producciones que consideramos de una gran calidad artística, lo cual hace crecer nuestro entusiasmo e ilusión en el momento de salir al escenario.
Aún así, con todo, consideramos muy importante que la empresa, a través de su equipo de producción, tendría que mejorar en los siguientes aspectos:
- Mayor coordinación y comunicación entre los diferente departamentos del propio equipo
- Que la información que se nos da en cuanto a las condiciones laborales sea completa y se ajuste a lo estrictamente pactado.
- Que producción tenga en cuenta que además de artistas somos personas, lo cual se demuestra en el entusiasmo anteriormente citado, y que por lo tanto necesitamos unas condiciones físicas óptimas para afrontar espectáculos de esta envergadura. A modo de ejemplo queremos que sepa, que hoy mismo, todos los componentes de coro y ballet, hemos sido obligados sin previo aviso a desalojar nuestras habitaciones a las once de la mañana, quedándonos como vulgarmente se dice " en la calle ", hasta la hora de la función, con la única justificación de que el autocar de regreso a Madrid, saldría directamente del teatro después de la representación.
Después de haber hablado todos los componentes, hemos hecho llegar cartas firmadas a producción expresando nuestro descontento y malestar.
Como creemos que Ud. no está al corriente de esta situación y por la confianza que en Ud. tenemos depositada, nos hemos decidido a comunicárselo directamente.
Finalmente y aludiendo una vez más al entusiasmo anteriormente citado, esta noche demostraremos una vez más que, a pesar de la difícil situación, Ud. cuenta con un equipo de profesionales que lo dan y darán todo al salir a escena como Ud. espera y sabemos que le enorgullece.
Atentamente,
El coro y el ballet”
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