Carrera
Pese a que muchos consideren que la carrera de Kaufmann es muy reciente, en realidad dura ya 16 años y se ha ido construyendo poco a poco y desde abajo. Después de graduarse, en el verano de 1994 obtiene su primer contrato con la ópera de Saarbrücken (donde conocerá a su mujer y madre de sus tres hijos, la mezzo Margarete Joswig). Y ahí, después de su primera temporada, empiezan sus problemas vocales. Kaufmann, consciente de que algo no va bien, pide ayuda, apenas puede cantar, se cansa muy rápidamente, acude a distintos profesores y profesionales y nadie parece poder ayudarle. Lo pasa realmente mal (hasta el punto que durante una representación de Parsifal en la que tenía un papel secundario es incapaz de cantar una sola nota) y se plantea abandonarlo todo. Finalmente, uno de sus colegas en Saarbrücken le aconseja que vaya a visitar a un viejo barítono norteamericano retirado, Michael Rhodes. Éste había aprendido técnica vocal de cantantes europeos que abandonaron Italia y Alemania para ir a vivir a los EEUU durante la II Guerra Mundial. Es con él con quien descubre que existe una forma más natural de cantar, que puede utilizar su voz de verdad (y no la que todo el mundo esperaba de él, de tenor ligero alemán), hacerlo durante mucho tiempo sin cansarse y confiar plenamente en su voz, lo que le permite relajarse y concentrarse en otros aspectos como por ejemplo la interpretación. Así que durante un tiempo se centra en aprender a cantar de nuevo, algo que, cuenta, fue muy duro. Kaufmann sigue durante esos primeros años trabajando por distintos teatros de Alemania: Trier, Stuttgart, Hamburgo,
etc.
En 1997-98 se produce el salto al panorama internacional. Giorgio Strehler busca cantantes para su nueva producción de
Cosí fan Tutte para el Piccolo de Milán. Kaufmann se presenta a la audición y consigue el papel de Ferrando por encima de otros 500 candidatos, pese a ser rechazado en un primer momento por Strehler por considerarle demasiado mayor (tenía 28 años). Strehler muere en diciembre de 1997, justo antes del estreno de la ópera, pero Kaufmann cuenta cómo trabajar con él fue una gran experiencia y le enseñó muchas cosas, sobre todo como actor.
De ahí a La Scala. Kaufmann debuta en ese teatro en el San Ambrosio de 1999 como Jacquino en Fidelio con Muti, justo 10 años antes de su D. José de esta temporada. Durante este tiempo no ha dejado de visitar ese teatro, tanto en ópera (Alfredo en La Traviata, por ejemplo), como en recitales de lied y conciertos.
En 1999 también debuta en el Festival de Salzburgo en el Doktor Faust de Busoni. A este festival volverá en ediciones posteriores, en ópera (por ejemplo Belmonte en El Rapto del Serrallo (2003) – con enfrentamiento con el público incluido, La Clemenza di Tito, etc.) y en recitales de lied.
En el año 2000 Alexander Pereira le ofrece un contrato con la ópera de Zurich, que le permite a Kaufmann por una parte una cierta estabilidad familiar y por otra poder seguir viajando para cantar en otras ciudades. Kaufmann acepta. En Zurich, que considera su casa, debuta en distintos papeles protagonistas (entre ellos
Florestán en 2004, el Duca en 2005, Parsifal en 2006, D. Carlo en 2007, etc) y compagina sus compromisos allí con sus debuts en roles protagonistas en otros teatros europeos. Como son muchas fechas y muchos papeles, destaco las siguientes: 1998 en el Festival de Edimburgo (donde volverá en varias ocasiones y debutará algún papel, como el de Walther de Die Meistersinger en 2006 – en concierto), 2001 en la Lyric Opera de Chicago, 2002 en La Monnaie con un también joven Pappano (que se convertirá en un gran amigo) como
Faust en La Damnation de Berlioz junto a van Dam y Susan Graham, 2004 en la ROH como Ruggero en La Rondine junto a Gheorghiu, 2004 en la Opèra National de Paris, 2005 en el Festival de Lucerna (donde volverá varias veces y donde comienza su relación con Abbado)… Levine le invita en Munich a audicionar para él el papel de Alfredo y en 2006 debuta en el MET con ese papel junto a Gheorghiu. Ese mismo año y en ese mismo teatro también será Tamino en La Flauta Mágica. 2006 es también el año de su exitoso debut como de
D. José (un papel que le apasiona) en la ROH junto a Antonacci (es ese debut el que se encuentra en el DVD de Decca). Otros debuts: Des Grieux en 2008 en la Lyric Opera de Chicago,
Lohengrin en Munich en 2009,
Werther en París en 2010 (iba a ser 2008 en la ROH, pero lo canceló para hacer un favor a la Ópera de Zurich y, a cambio, ofreció a la ROH su debut como Cavaradossi en 2008)… Esto en cuanto a ópera, pero los recitales de lied y los conciertos (sinfonías, cantatas,
etc) principalmente en Europa (la cercanía a su familia es uno de los factores que condicionan sus elecciones) también ocupan de forma habitual gran parte de la temporada de Kaufmann.
Con una carrera internacional totalmente encauzada, en 2007 acepta la oferta de contrato en exclusividad con Decca, que ya llevaba algún tiempo sobre la mesa. No era la primera vez que recibía la oferta de una discográfica, pero previamente las había rechazado por no estar de acuerdo con lo que éstas querían hacer de su carrera. Kaufmann acepta en esta ocasión y empieza su relación con Decca (con algún que otro quebradero de cabeza). Pero antes de esto hubo vida en cuanto a grabaciones, tanto en CD como en DVD. Por ejemplo, su grabación de los lieder de Strauss con Harmonia Mundi (2006), que le valió el reconocimiento internacional unánime por parte de la crítica y el premio Gramophone al mejor disco solista vocal (este disco supuso mi descubrimiento de Kaufmann el año de su publicación y para mí es el mejor hasta el momento – y sospecho que lo seguirá siendo). A partir de aquí, pasamos a su relación con el lied.
