ARMIDA
Si alguien me preguntara cuál es el ejemplo más notable de coloratura di forza que yo conozca, respondería sin lugar a dudas que lo que hizo María Callas en la función de 26 de abril de 1952, cuando cantó la Armida de Rossini en el Teatro Comunale di Firenze, bajo la dirección de Tullio Serafin, acompañada de los tenores Mario Filippeschi, Gianni Raimondi, Francesco Albanese y Antonio Salvarezza.
Cuando uno escucha esta función, es fácil llegar a la conclusión de por qué la carrera de Callas duró poco. Es que algo así no es humano y no puede durar. Punto.
Lamentablemente, el sonido de esta grabación es terrible. Confieso que sólo he podido oirla completa una vez. De resto, vuelvo a algunos fragmentos, pero el esfuerzo mental que tengo que hacer para aguantar el sonido (y miren que soy tolerante) es demasiado grade (lo mismo me pasa con el Nabucco de 1949).
Aquí les presento el sobrehumano “D´amor al dolce impero” (la primera vez que lo escuché casi me caigo de la silla) y el final de la ópera. Esto es lo que se llama CANTAR.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=QlcfOqVN8W8[/youtube]
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=k8ibNiVSmXs[/youtube]
Callas no volvería a interpretar esta ópera, pero en el concierto de San Remo del 27 de diciembre de 1954 incluyó el aria “D´amor al dolce impero”. El sonido es excelente y la ejecución es igualmente brillante, con un tempo más vivaz que el de Serafin. En el debe, encontramos un registro agudo que ya no tiene esa potencia insultante de 1952.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=LSjOGsWdIWc[/youtube]
Siempre que oigo su Armida, me lamento de que Callas no hubiese cantado Semiramide, rol en el que habría sido sencillamente insuperable. Aparte de una versión en estudio de los años 60, que la encuentra ya mal, se conserva un registro en vivo de “Bel raggio lusinghier” en un concierto radial que Callas ofreció junto a Gianni Raimondi el 27 de septiembre de 1956, transmitido por la RAI.
Esta versión es excelente, aunque siempre me han frustrado dos cosas: la forma un tanto pedestre como termina la cavatina, con ese “verrá” cortante (quizás estoy acostumbrado a la cadenza de Sutherland), y el corte de la coda, que habría ofrecido a Callas la oportunidad de lucirse aún más.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=8MdQnuhwrlQ[/youtube]
En todo caso, como he insistido a lo largo de este hilo, estas son pruebas adicionales que desmienten claramente ese falso mito de que Callas era una cantante defectuosa que se salvaba por sus dotes de actriz.